martes, 13 de julio de 2021

VDA Val d'Aran by UTMB - 165K - DNF



Todo empezó hace 2 años: 
El sábado 5 de octubre del año 1 antes de Pandemia, acabé la UltraPirineu de 96K en menos de 18 horas y sintiéndome invencible me apunté a la Ultra Trail de 100 millas de la Val d'Aran, la primera franquicia de UTMB en Europa.
Si para muchos era la manera más "fácil" de conseguir los 'stones' para poder participar en la UTMB de Chamonix (acabando la cursa, da vía directa a participar el año siguiente en la auténtica UTMB), para mi era básicamente el objetivo final. 162 kilómetros en un sitio tan privilegiado como la Val d'Aran.

Pero lo que empezó como un reto que afrontaba con mucha ilusión, pronto se acabó convirtiendo en la bestia negra que hipotecaba todas las demás cursas.

Sabía que necesitaba hacer varias ultras largas, pero cada vez el rendimiento era peor:
Transgavarres un desastre (primer fracaso en duelo directo contra el Piernas que me dejó a 1 hora), como también la Trail Ardenya y las 2 maratones de febrero/marzo 2020 donde no era capaz ni de bajar de las 3 horas y media.

Vino el confinamiento y la consecuente indignación y definitivamente dejé de correr, ya que no me veía con ánimos de correr en mi balcón o en el parquin como muchos otros. Pero por suerte la Ultra de la Val d'Aran se pospuso para el año 2021.  

Pero los ritmos ya no salían, y a duras penas podía completar mi habitual vuelta de 14K por el río a un ritme de 4'59". Tenía fondo para caminar largas marchas por la montaña, pero había perdido del todo la forma física. Me lesioné justo antes de la única carrera de prueba de este año, la Ultra Montseny (donde Piernas nuevamente me humilló) y después en Mayo 2 semanas de bajo por Covid y las últimas 4 semanas sin actividad debido a una rotura del sóleo derecho.

Las últimas dos semanas había estado parado del todo, ni siquiera caminando, para que pudiera recuperar mi sóleo y así llegar lo más lejos posible. Evitaba probarme para que no tuviera ninguna excusa para no ir a Vielha el viernes pasado.

Por tanto tenía una confianza nula en poder llegar a finalizar el reto, y tan solo esperaba que al menos podía hacer unas 50 kilómetros sin dolor.


El viernes a las 9 de la mañana salgo de Sant Feliu y llego 3 horas y media más tarde en Vielha, y con toda la tranquilidad recojo el dorsal y la camiseta (debe de ser buena la marca Kinetik para tener una etiqueta de 45€, pero no me habría gastado este dinero).

Me quedan 5 horas para entretenerme por las preciosas calles de Vielha y aprovecho para comer el plato de pasta que me había preparado.

Sobre las 17h los Speakers (DEPA y compañía) empiezan a animar a la fiesta de la salida, y a las 18 en punto salimos 941 corredores de los 1300 inscritos. Veo que a pesar de las restricciones por la Covid los corredores han venido en masa, desde hasta 51 países diferentes!! Una buena señal.

Bien, empiezo detrás de todo, caminando, puesto que temía que corriendo mi sóleo iba a durar nada y menos. En el 3er kilómetro noto pequeños pinchazos, pero quizás estoy demasiado pendiente. Al menos hacía que no me ponía para nada nervioso al encontrarme con el primer tapón donde tenemos que esperar hasta 10-12 minutos antes de poder continuar. Pensaba que era un control de materiales, pero nada de esto... de hecho, en toda la cursa no ha habido ningún control de materiales. El tiempo era completamente anticiclónico, y probablemente debido a esto el tremendo calor del día se transformó en una fresca noche, lleno de estrellas. 

Después del tapón ya no nos pararíamos más y a buen ritmo empezamos la primera subida al Montpius.


Llegamos al primer avituallamiento de Pomaròla (km 11÷12) y ya hemos hecho 1000 metros de desnivel positivo y llevamos 2 horas y 7 minutos. Tengo poco más de un centenar detrás de mí, y unos 800 delante. Llenamos las botellas de agua e isotónica y seguimos subiendo. Es un largo, largo lomo donde vemos a centenares de corredores delante haciendo esses hacia la cima de Montpius (2276m).

Y aquí ya vemos la tónica de los kms 10-40 de esta carrera... todo campo a través, lo que hace que este primer tercio de la Ultra, de Vielha a Bossòst, es la más dura que he hecho nunca!!

Una hora y 500 metros de desnivel positivo más, y por fin llegamos al Pic de Montpius, con una brutal vista hacia el glaciar del Aneto. Impresionante vista, medio estropeada por el servidor.


Seguimos cresteando, mucho más incómodo de lo que parece en las fotos, en búsqueda del Tuc de Letassi y el Montcorbison. Un verde precioso típico de la Val d'Aran, lo que hace que la dureza del terreno queda compensado por la belleza. 

Una vez en la cima del Montcorbison, se apagan los últimos rayos del sol (casi 4 horas de carrera, poco antes de las 22h), y empezamos por fin con la primera bajada. Y qué bajada!!! En 1500 metros bajamos 450 metros de desnivel!! Los cuádriceps a punto de estallar, y encima por un corriol donde apenas te cabe un pie. Es mi primer cursa con bastones y los veo totalmente imprescindibles en esta cursa. Siempre he sido contrario a llevarlos, pero esta vez me salvaron de más de una caída segura.



Y ahora viene para mí el tramo más de deprimente de toda la carrera. Se hace oscuro, perdemos las referencias, las bajadas son tremendamente puñeteras, como también las subidas y no hay forma de que pasen los kilómetros. En el 2o Control del km 20 ya hay 50 corredores (la mayoría detrás de mí) que plegan aquí, tras una octava parte de la cursa!

En mi caso, había prevista llegar al Control 3 de Artiga de Lin (km 31) tras unas 4 horas y media... pero tuvimos que acelerar el paso para llegar justo antes del primer corte. Fue un tramo desesperante y poco agradable pero tras 7 horas y 1 minuto por fin pudimos beber un caldo caliente y comer un bocadillo y fruta fresca.  


Nada más salir del avituallamiento, donde 15 más deciden despedirse de la Ultra, empieza un tramo de menos de 5 kms y justo 1000 metros de desnivel positivo. Como si fuera por un tallafocs, una interminable subida donde ya vi que no tenía ninguna posibilidad de acabar el reto. El sóleo no me había dado ningún susto más, pero esta cursa me superaba con creces. Fueron 2 largas horas de subida sin cesar para llegar al Tuc de Cabirols (2468m). Pero una vez arriba no hubo premio ni nada, sino más de 3 horas más de bajadas empinadas campo a través y subidas igual de empinadas por en medio de la cresta. Hasta 8 'picos' teníamos que coronar de esta forma hasta por fin iniciar la bajada hasta Coth de Barretja. De hecho, para llegar a este km 45 ya habíamos superado casi 4 mil metros de desnivel positivo y 12 horas y media de carrera. Buff... 

Tan solo deseaba bajar a Bossòst y dejar este sufrimiento atrás.
Está claro que mi forma física era pésima, pero incluso en buen estado me habría dado cientos de dudas.

Por suerte, los 10 kms de bajada eran algo más benévolas y una hora y tres cuartos más tarde por fin me encontraba entre la civilización de Bossòst.

Por fin había acabado el primer tercio de la carrera, si bien nunca me había imaginaba que tardaría 14 horas largas para llegar aquí. 
Por fin también un plato caliente y el arroz con salsa de tomate y queso me entraba la mar de bien. 

Supuso que aquí se quedaría mucha gente, viendo que era tarea imposible acabar, y por tanto decidí hacer un tramo fácil a Canejan para así ganar unas cuantas posiciones. Y fue así, porque en Bossòst se quedarían 81 participantes.... hartos de un terreno tan poco amable. 

Y cuando estaba ya totalmente convencido de dejar por acabada la Ultra con este último tramo de 9 kms, me envía un mensaje el amigo JRDi69 diciendo que me ve con buena cara, que el azul de la camiseta me siente bien y que tengo un chico a poca distancia para hacer piña 😅😅

No sé por qué, pero el mensaje me sube la moral de -1000 a +3 y me planteo aguantar un poco más. Total, que no tengo nada más que hacer y hay tiempo....

Así paso por Canejan, con tan solo una veintena de corredores detrás de mí, y lo mismo por Sant Joan de Toran. Aquí lo dejan 32 participantes más, y no es por lo duro del tramo anterior sino por la tremenda etapa que está por venir.

Veo como salen en la parte trasera de un Pick-up 4 chicos envueltos con manta térmica.
Les grito "ehh, que son trampas!!", pero mi broma no llegó en el mejor momento. (Por las caras de asesino incluso temía que iban a parar el Nissan Navara y destrozarme la cara...)

En este momento recordaba el mensaje de mi hijo David que me dijo el viernes por la mañana: "Papa, no hagas 162 kms... que te vas a matar. Haz 101 y tienes tu récord y más de 100 kms".
Viendo que llegando a Beret habría pasado los 105 kms, me pareció el sitio idóneo para despedirme de la cursa.

Así que... a seguir, por uno de los tramos más bonitos de la cursa.


Son las 12h10 cuando salgo de Sant Joan de Toran y nos queda una subida de 1500 metros por delante. En un primer tramo ya había perdido una de mis 3 Soft-Flasks, y por tanto disponía de tan solo 1 litro de agua. Claramente insuficiente teniendo en cuenta el tremendo calor que estaba haciendo este sábado y sin ningún tramo de sombra. Había intentado copiar la táctica de los camellos bebiendo 1 litro de líquido y 10 trozos de melón antes de partir, pero tras media hora ya estaba medio deshidratado.

Curiosamente, tan solo tenía unas 15 personas detrás de mi y se podría suponer que a estas horas de la cursa (tras unas 20 horas) la carrera estaría tan estirada que iríamos totalmente solos, pero durante toda la cursa hemos ido cambiando de posición unos 20 participantes. Aun así, pocas conversaciones, puesto que la mayoría de los participantes eran extranjeros (la mayoría franceses) aunque incluso pude intercambiar algunas palabras con un chico de San Francisco.

Bien, tras una primera parte de subida por una pista forestal, de repente entramos en el valle y nos quedamos con la boca abierta. Es maravilloso! Pero viendo lo que tenemos que subir y el calor que hace cuesta creer que podemos salir vivos de aquí.

Con paso lentísimo vamos subiendo y cada 20 metros vemos como alguien se estira al suelo o se duerme de pie aguantado por los palos. 

Cuando ya no aguanto más la sed, por fin vemos un pequeño charco y no dudamos de meter el vaso para beber de este agua. El camino nos lleva a las minas de Liat donde extraían hierro de la montaña, así que me temía que el agua era algo dura... pero prefería tener algunos días de diarreas que no morirme de sed (ahora, escribiendo la crónica, llevo ya dos días con unas diarreas tremendas... no descarto que tiene algo que ver). Y así seguimos en plena sol, literalmente arrastrándonos, para llegar arriba a las minas de Liat.




Aquí la desesperación puede nuevamente conmigo. Sé que tenemos que llegar a una cota de 2350 metros pero mi reloj me indica que estoy a tan solo 2000 metros. Ya he llegado al lago, y parece que ya estoy casi arriba de todo, pero la dependencia de los aparatos electrónicos me hacen pasar una mala pasada. Me estiro en el suelo e intento dormir 5 minutos.. y al incorporarme veo que ya no hay nadie delante ni detrás... ostras! Soy el último! 
Se me ocurre calibrar el altímetro del reloj, y voilà! Había un error de 300 metros y estaba ya a 2300 metros. Y sí, 50 metros de subida y ya estaba en las ruinas de Liat. Ya solo quedaba media hora de bajada para llegar al Control de Pas Estret. En medio de una esplanada a 2050 metros de altitud, había hasta 60 personas que plegaban aquí. 

La chica del Control me vio con buena cara y me dijo que más vale seguir porque tardaría quizás horas en ser transportado de aquí una zona urbana.


Me había animado de nuevo, pero aquí ya había decidido NO acabar la cursa. Aparte del dolor de pies y músculos, veía que para acabar necesitaría al menos 46-47 horas.. es decir, hasta las 17h del domingo, y con dos noches sin dormir.
¿Cómo iba a poder coger el coche y conducir 4 horas a Barcelona y el lunes ir a la empresa a las 7 de la mañana? Además, de bien seguro que la bajada de defensas me causaría anginas o cosas similares y ahora mismo con el asunto de la Covid no es buen momento para ir al trabajo con síntomas de estar enfermo.

Seguro que es una excusa barata, pero para poder tener un mínimo de éxito, necesitaría coger el lunes de fiesta y sobre todo, reservar un hotel para la noche del domingo al lunes... qué menos!

Ahora que estaba del todo decidido de dejar la cursa en Beret, podía aumentar un poco el ritmo, y la siguiente etapa subía primero unos 600 metros a las pales de Maubèrme y después al Pòrt d'Urets. 
Unas vistas impresionantes por donde pasaban unos railes de las minas de Urets y cada vez que pensabas que había acabado la subida, volvía haber otra subida. Un castigo mental muy grande.

Pero cuando por fin pasábamos por el Coth de Montoliu, ya era todo bajada. Según la chica que hacía el Control a 2500 metros era muy corrible y gran parte pista forestal, pero era un corriol más bien estrecho donde apenas cabía el pie y aun trotando no superaba los 5 kms por hora.

Pero daba igual, a las 21h15 llegaba a Montgarri y una hora y media más tarde por fin a Beret, ya oscuro, a las 22h44, tras 28 horas y 44 minutos!! 

No me fue tan duro de certificar mi primer DNF. 
Entraba con una sonrisa al Control de Beret y la chica estaba convencido que iba a seguir. Pero le dije que se acabó. Cogería el primer bus para volver a Vielha para coger el coche para ir a casa.

Me dijo que saldría en 10 minutos, así que cogí corriendo un plato de macarrones con salsa y queso y fui corriendo hacia el bus. 

No tenía nada de sueño, así que pensaba que podía coger el coche sin riesgo...
A las 0:22 salí en coche y fue sin duda el viaje más irresponsable que he hecho nunca.. peor incluso que la vuelta de Cavalls del Vent del año pasado. Hasta 3 veces pisé el freno a fondo en plena autopista y por suerte dos coches de atrás me esquivaron por los pelos... 

A las 05:30 caí muerte en la cama.. 

Lo mala de un DNF... toca revancha!!! 


 

martes, 6 de julio de 2021

Muchas dudas a 3 días del día D!


 

3 días quedan para el viaje a Vielha. 3 días y 300 dudas...

Desde luego la preparación no podía ser peor:

Hace 4 semanas escribí que había perdido 2 semanas de mayo debido a la covid, y que la semana siguiente haría la Ultra de 60K de Berga. 

Pero fue correr 4 kms el martes 15 de junio y "BANG"... un tirón en el soleo derecho. Podría haber parado al momento, pero quise acabar la vuelta de 14 km caminando. ERROR!!

El jueves voy al fisio y me confirma que claramente hay rotura. Quedaban 3 semanas, que aun había tiempo.... pero pocos entrenos.

Tras 9 días de descanso total me tocaban 4 días de Sant Joan en Huesca, Laspuña, y por supuesto era imposible no disfrutar de esta zona tan bella. Paseos con los críos a ritmo familiar, pero aun así unas buenas distancias:

* Jueves 19 kms (+1100m) por el Valle Borrosa al Puerto Barroseta.


* Viernes 28 kms (+1400m) al precioso lago Ordiceto, con una pequeña cronoescalada solo a un puerto.

* Sábado 6 kms por el Cañón de Añiscló (La familia ya no podía más)

* Domingo 12 kms (+800m) circular al pico Mondoto desde Nerín-Sercué


Vistas impresionantes, pero al final nuevamente "BANG"... un tirón en el mismo sitio y vuelvo cojeando... 

El jueves de la semana pasada ya había quedado con el fisio, y cuando le critiqué por meter las uñas en el sóleo, me confirmó que NO TENÍA uñas... que nuevamente había rotura. MIERDA!!

Y así estoy ahora, con muy pocas o nulas esperanzas de poder acabar los 162 kms, sabiendo que más bien es una temeridad, pero tampoco quiero tirar la toalla antes de hora.

Sé que llegará el momento de arrepentir no haber tomada la decisión más inteligente... pero tras 5 semanas paradas en las últimas 8 semanas, al menos quiero sentir la emoción de miles de corredores antes de la primera UTMB del nuestro país. 

Mejor morir después de haber vivido!!!

Más que consejos... deseadme suerte 😏😏😏


 

viernes, 11 de junio de 2021

100 millas delante... y 1000 milles detrás

 


4 semanas! Son las que me quedan para hacer la primera y seguramente última Ultra de 100 millas.
Inscrito desde hace más de 20 meses, y tras haber tenido que hacer una segunda hipoteca sobre mi piso para costearla (un poco exagerado quizás) nunca me he planteado un Did Not Start, a pesar de estar completamente fuera de forma, tanto física como anímicamente.

Cada día me planteo olvidarme de toda esta mierda monotemática, y de dedicarme a cuidar mi cuerpo y ser un buen atleta.... pero luego salgo a la calle y veo a todas las caras enmascaradas mirándome con ojos de furia... y me derrumbo. Día tras día. 
Puedo estar un año sin ir a un restaurante, sin ir a un bar, sin ir al cine, sin disfrutar (aun estando totalmente en contra de la mayoría de las normas absurdas)... pero soy incapaz de aguantar un bozal al aire libre.. y sigo sin entender como es posible que el 99% de la gente no solo se haya adaptado a vivir con esta "obligación necesaria" sino también con el pensamiento de que yo sea un peligro para la humanidad, respirando aire más o menos fresco.... Me saca toda la poca energía que tengo...

No es ninguna justificación. También me levanto cada día pensando que no voy a beber ni una gota de alcohol... Mis 6 kilos de más son claramente notables en mi "abdominal único", y en el hecho de que tengo que dar el 100% para poder bajar de 5 minutos el kilómetro en mi ruta habitual de 14 kilómetros por el río. Corro poco, y encima sin ganas. El gráfico arriba es el único objetivo para al menos un par de veces a la semana moverme un poco. Pero he dejado de disfrutar de corriendo.

Debido al confinamiento, siempre hay alguna cerveza fresca en la nevera de la empresa, y no son pocos los días en que no me puedo refrenar en acompañar el bocadillo con un poco de oro líquido.. para a continuación acabar tirando la toalla... y de perdidos al rio...

Siempre he sido una bala perdida, pero antes tenía los momentos en que me pasaba un montón y acto seguido los remordimientos me hacían volver a llevar una vida decente... pero ahora con el lockdown, al no pasarme nunca y siempre quedarme por debajo o rozando el límite.. ni hay picos tan altos, ni vueltas al valle... siempre en media montaña de difícil paso y cada vez menos animado.

El hecho de estar en contra de la mayoría de las medidas inútiles, no quiere decir que no creo que haya un virus rulando por aquí, y de hecho, hace justo un mes a mí me pilló también el Coronavirus, y se vio que mis defensas no eran ni la mitad de lo me esperaba... y estuve bastante chungo durante 2 semanas. De hecho, los 4 de casa dimos positivos, aunque los críos ni se enteraron y mi mujer apenas.

14 días en casa con una gripe fuerte (y anginas o amigdalitis), pero nada más.
Tuve que aguantar más de una risa maliciosa por parte de compañeros de trabajo y familiares y por supuesto me perdí la prueba de preparación (Ultra Llémena) para la Ultra de 100 millas del Val d'Aran (by UTMB).

Claramente notaba la efectividad de la propaganda de los medios de comunicación, afirmando que el 15% de los jóvenes (sic) acababan teniendo long-covid, y tras 13 días me temía que también era mi caso. Pero por suerte el día 14 me recuperé y el día siguiente ya pude hacer mi primer entreno.

Haciendo tiradas por el río mi cuerpo se cansa enseguida, pero por suerte he ganado mucho en resistencia (tanto físico como mental) por la montaña, caminando rápido hacia arriba y trotando a 5'30-6'00 en las bajadas. De esta forma, prefiero la vía de menos resistencia y no me cuesta mucho hacer una ruta en solitario de unos 50 kilómetros, incluso con gran desnivel (p.e. 5 cims del Montseny de 3000m D+)... 
De hecho, los últimos meses tengo muy pocas ganas de sufrir, y las tiradas Ultra-largas por la montaña me ayudan a mantenerme activo, sin la presión del reloj. 

Esta resiliencia en las largas distancias es lo único que me permite mantener la confianza para quizás poder finalizar un reto tan fuera de mi abasto como los 162 kilómetros y 11.000 metros de desnivel positivo.

Saliendo el viernes a las 18:00 es del todo seguro que perdería 2 noches enteras antes de llegar de nuevo a Vielha. El sufrimiento está asegurado y será monumental!

El domingo que viene haré la última prueba de 60 kms en Berga (Bergatrail - Ultra Ensija), después 4 días de Sant Joan con la familia en la montaña, el siguiente fin de semana una boda en Castellterçol, y el viernes siguiente a Vielha!

Haremos lo que podamos...

Ya volverá la sonrisa cuando hayamos pasado página. Estoy seguro! 


 



  

  

 




domingo, 25 de abril de 2021

Jim Steinman RIP - The Best Composer ever

 


RIP Jim Steinman!!

Para mi el mejor compositor de todos los tiempos.
Murió el 19 de Abril 2021 a los 73 años.

Uno de los hombres más infravalorados del mundo. Un auténtico genio!!
Y aunque ya he visto por los pocos likes de Facebook que aquí en España no es de los más conocidos, no me abstengo de hacerle un pequeño homenaje.. sin hacerle ningún favor con esto.

Un compositor que hizo auténticas maravillas como Bat Out of Hell, Total Eclipse of the Heart, pero no del todo valorado por toda su obra. En parte porque él no tenía la voz tan potente que requería sus canciones. Tuvo la suerte (o el destino) de toparse con una de las voces más potentes de todo el panorama mundial: Meat Loaf y Bonnie Tyler.

Recuerdo muy bien (ya tenemos al abuelo rememorando sus añoranzas infantiles) cuando René de Jong (mi mentor atlético) y yo nos fuimos a las competiciones holandesas de atletismo (800m y 1500m) y poníamos a tope la mejor canción de siempre: For Crying out Loud.



Una canción que ahora, más de 30 años más tarde, todavía me hace sentir como uno de los hombres más felices. Todavía la pongo a tope en mi coche antes de cualquier competición atlética.
Ha sido tanto la canción favorita del autor como también de Meat Loaf, que le tenía tanto respeto que apenas lo cantaba en directo. El Bohemian Rhapsody para mí, sin duda.

El mismo Jim Steinman se reía (hubo bastante críticas) por su legendaria frase:

And now the chilly California wind
Is blowing down our bodies again
And we're sinking
Deeper and deeper in the chilly California sand
Oh, I know you belong, inside my aching heart
And can't you see my faded Levis bursting apart
And don't you here me crying, "Oh, babe, don't go"?

Una "guarrada" según la prensa seria, y un cachondeo según el autor, que siempre quería su toque erótico/absurdo para bromear del mundo.

Estuvieron dos o tres años yendo a todos los discográficos para que pudieron grabar esta joya, Bat out of Hell (muchos aclamaron que Steinman no sabía nada de escribir canciones , ni de la música Rock en General), pero una vez grabada vendió más de 50.000.000 de copias. Una maravilla.

Después de este éxito rotundo, Steinman volvió a escribir canciones de mucha calidad, pero los abusos de Meat Loaf, (que en muchas ocasiones se cayó en pleno concierto debido a su exagerada "entrega" y a la exagerada cantidad de Alcohol que consumía -más de un litro de Whisky a palo seco-), hacía que perdía su voz durante mucho tiempo y la impaciencia de Jim hacía que él no podía aguantar la espera y sacó su propio disco "Bad for Good".. su único disco, y con poco éxito, debido a no tener la voz adecuada para canciones de tal calado.

Todas grandes canciones, pero claramente le faltaba la voz para este Rock Wagneriano. Por suerte, todas las canciones las acabó cantando Meat Loaf en Bat out of Hell II, y Bat out of Hell III.

Luego escribió la mítica canción "Total Eclipse of the Heart", incialmente para Meat Loaf, pero al rechazarla éste, la ofreció a Bonnie Tyler y con un éxito rotundo:

Realmente la voz másculina la ponía Rory Dodd, otro desconocido que se merecía mucho más que ser una voz reconocido pero sin ser reconocido como cantante..

De hecho, Jim Steinman escribió dos "demos" más donde se lucía el mismo Rory Dodd con Jim Steinman en el piano. Siempre ha sido muy 'rudo' tocando el piano, pero siendo el compositor de estas joyas es fácil perdonarle la falta de "finura".


Para terminar, tanto era su talento que incluso el brillante Andrew Lloyd Weber se puso en contacto con Jim Steinman para escribir las letras del "Fantasma de la Opera", puesto que Webber pensó que su 'lado oscuro y obsesivo' encajaría perfectamente con el proyecto. Curiosamente, Steinman declinó la oferta para poder cumplir con su compromiso con el album de Bonnie Tyler.

En todo, para mi uno de los compositores más grandes que jamás ha existido (si no el más), y de bien seguro que seguiré escuchando sus canciones hasta mi propia muerte.

DEP Jimmie!! We'll miss you!!






 

domingo, 11 de abril de 2021

Ultra Montseny 2021






De repente te encuentras duchándote a las 03:30, y aunque el cerebro no se haya despertado del todo, sabes que hoy va a ser un día especial! Suelo dormir fatal antes de cualquier carrera, y más si tengo que levantarme a estas horas tan intempestivas. Pero esta vez he dormido 4 horas de un tirón, y me siento bien. 

Llevo un par de meses con muchas molestias musculares, desde la cintilla que nunca me había molestado, hasta los siempre quejicas gemelos, y las últimas 3 semanas el isquio izquierdo. 
Podía caminar sin problema, pero al ir a un ritmo de correr, tras 3 kms ya me dolía de tal forma que tenía que volver cojeando. Así también el domingo de la semana pasada, por lo que me regalé una semana de descanso total antes de presentarme a Viladrau para participar en esta ULTRA MONTSENY de 78 kms y 4500 metros de desnivel positivo.   
El fisio me dio una descarga brutal -el martes- y me comentó que en principio estaba todo correcto.

Arranco el coche a las 03:55 y por suerte la Guardia Civil ya estaba entretenida con otro coche en la primera rotonda de mi pueblo. (No tenía muchas ganas de explicarle a esta hora donde cae Viladrau).

Gracias al toque de queda llego en un tiempo récord de 1h03 minutos al punto de salida, y tras 15 minutos para encontrar el parquin voy con toda la tranquilidad a recoger el dorsal y la camiseta. 

Debido a los requisitos anti-Covid no hay ningún pabellón calentito, sino todo al aire libre.   
Tiene sentido, aunque los voluntarios estaban pensando en todas nuestras madres con el frío que hacía a primera hora. 


Saludo a mi salvador del Trail Bisaura (Jordi de Jaime), como a los Correcats Krlos y Hector Yuste y por supuesto el amigo Piernas!!!


Somos unos 180 corredores (tan solo 11 chicas -quien quiere la paridad cuando hablamos de sufrir 10 á 15 horas por la montaña- .. pero llegaron TODAS a meta. Pocas pero muy bien paridas!!), y salimos en 3 'calaixos' de 60 personas, cada uno sobre su cono naranja... 

Salgo en el segundo cajón, e intento reconocer a los mega-cracks que salían en el primer cajón... pero sín éxito. Las mascarillas y la oscuridad hacían del todo imposible reconocer a nadie...
 
10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1 GOOOOOO!!!

Y salimos. 13 meses después del primer estado de alarma por fin he conseguido ponerme un dorsal. 
Tras dos anulaciones el año pasado, y pesar de las nuevas restricciones del Procicat, se ha podido celebrar una nueva edición de la Ultra Montseny.

Voy con el Piernas, a buen ritmo, y me siento bastante bien. 
Si ayer me sentía griposo, me dolía todo, hoy estoy como nuevo... al menos en estos primeros metros.

Bajamos unas molestas escaleras y nos metemos en los caminos del bosque. Vamos hablando, y de repente, justo después del primer km, se me sube el isquio... MIERDA! 
Me despido de Piernas y voy caminando. No me veía cojeando los 77 kilómetros que faltaban, pero tampoco quería dejarlo aquí, tras el madrugón de esta mañana. Decidí al menos caminar hasta Coll Formic, y después ya decidiría si volver caminando a Viladrau o continuar. 

Me adelantaban unos cuantos, pero 300 metros más tarde el perfil ya era tan pronunciado hacia arriba que igualmente no habría podido correr. Son 1000 metros de desnivel hasta la cima de Matagalls!
Veo los primeros rayos de sol, preciosos por encima de las nubes. Un par de fotos... sin darme cuenta que las nubes tan bonitas serán las que nos van a acompañar durante TODA la Ultra... Estaremos el resto del día inmersos en la niebla sin posibilidad de escape.


Así sigo, caminando rápido, y un poco antes de Matagalls me adelanta el Krlos, a quien le sobran energías, y se despide y desaparece de mi vista como una flecha.
Y justo antes de llegar al punto más alto, veo un personaje que se parece muchísimo a Piernas. Coño.. es él!!. Le sigo durante toda la bajada a Coll Formic y curiosamente no me molesta el isquio saltando de piedra en pierda. Llegamos tras 12,6 kms y 2h05. 

Ahora sí estoy animado y empezamos los 6 kilómetros más cómodos de bajada. Tras un primer kilómetro claramente por debajo de los 5' me siento invencible, pero RAKA!!! Otro chute en el isquio, y estoy obligado a caminar de nuevo. Me despido de él y voy caminando. Me adelantan algunos más, y poco a poco voy trotando, y me doy cuenta que yendo a máximo 6'/km no se me sube el nudo. 
Así voy perdiendo posiciones, pero sé que voy con tiempo de sobra para llegar dentro del tiempo máximo.

Acaban los 6 kilómetros de plácida bajada por pista, y de repente empezamos una subida de lo más brutal. Son tan solo 500 metros de desnivel, pero es tan empinado que parece que voy parado.
Me he quedado totalmente sin fuerzas, pero no veo a nadie detrás de mi... seré el último??
Me cuesta horrores, pero al cabo de más de 50 minutos por fin llego al Sitja del Llop.
Veo como los pobres voluntarios se mueren de frío (un 10 por todos los voluntarios que estaban allí, sufriendo, para darnos servicio durante todo este día tan feo).


Desde la nada me venían por detrás 2 chicos, y tras llenar los Soft-Flasks con Agua y Aquarius y comerme un plátano y un bollo de chocolate seguía la ruta hacia la cima del Sui.
Recordaba de hace dos años que la bajada era criminal, pero el tramo tan incómodo era mucho más corto de lo que esperaba. Muy vertical, pero tras 150 metros de desnivel ya se volvía más corrible, y el resto del largo tramo hacia Sant Pero era bastante agradable.

Sobre todo si te gusta la soledad, pues en todo el tramo no vi a nadie. Entre el mal día y el confinamiento comarcal estaban los caminos del Montseny desiertos.... aparte de habernos separado mucho los corredores.

Al llegar al avituallamiento de Sant Pere (36K - 5h32) veo como Piernas ya sale, con ropa limpia y arropado por su mujer. Yo me quedo 5 minutos disfrutando de una Butifarra (la primera de las 3 que me comería el sábado) y sigo la ruta.



Ahora empieza un tramo que me parecía bastante benévolo, pero era claramente un espejismo. 
No tiene nada que ver los PRIMEROS kilómetros del año 2019 (Cuando la salida era en Sant Pere de Vilamajor) que cuando ya tienes 40 kilómetros en las piernas. 900 metros de desnivel positivo.
Subo sin ningún miedo, pero cada vez la inclinación es más y más fuerte. (creo que este año se ha recortado alguna que otra vuelta de pista forestal).
Tenía un grupo de 4 personas a unos 20 metros detrás, y durante una hora y media los aguantaba a la misma distancia. Pero de repente mis cuádriceps me dijeron PROU!! Además, a falta de 10 minutos, un señor nos comentó que tan solo faltaban 30(!?!) minutos para llegar al avituallamiento, lo que me hundió del todo.  
Unas rampas del copón, y no podía hacer ni un paso más. Quería estirar la pierna izquierda, pero al hacerlo se me enrampaba la derecha y así viceversa. Voy subiendo, cojeando, y por suerte tras 20 minutos ya estaba el avituallamiento del Turó de la Cova.

Completamente mareado me tomo un par de vasos de Coca-Cola y otro plátano. Me ofrece un Spray antiinflamatorio y les comento que me lo apliquen tan solo en el isquio izquierdo. Así podía comparar si funcionaba. Un grave error, por supuesto, porque nada más salir del avituallamiento vuelvo a quedar clavado por las rampas... típico de las primeras cursas tras un largo período sin ponerte un dorsal.

Por suerte, tras 80 metros de desnivel más, el camino empieza a bajar.. una larga bajada de 800 metros hasta el pueblo de Montseny y hago la última foto del día con algo de visibilidad.


Ahora toca jalar a tope... Un plato de pasta y la segunda butifarra, quizás un poco salada por mi gusto. 

10 Minutos más tarde empieza la terrible subida de 1200 metros sin descanso al Turó de l'Home.
Recuerdo que era una subida bestial hace dos años (con tan solo 20 kms en las piernas), pero ahora con 55 kilómetros en las piernas debía ser criminal. 
Era tanto el miedo, y más con las molestias musculares, que al final no fue tan duro como pensaba. Había decidido de mirar tan solo la altitud en el Garmin, y a así subía a piñón fijo a ritmo constante de 100 metros de desnivel por cada 10 minutos... A ritmo lento pero sin parar y tan solo a 50 metros de la cima me entraron de nuevo los calambres. Pero ya estaba arriba. La UM era mía!!! 

17 minutos de camino ondulado hacia les Agudes, y 50' de trepidante bajada hacia Sant Marçal, bastante peligroso con las piedras mojadas por la niebla. (km 67 - 12h26). 

Llenamos las botellas con Agua y Aquarius, como en todos los avituallamientos, y encaramos la última subida de 450 metros al Coll Pregon (poco por debajo del Matagalls). Son tan solo 3 kilómetros, pero nuevamente las malditas rampas... 
55 minutos sobre un tramo que entrenando tardo fácilmente 10 minutos menos, pero ya está. Estoy arriba, y ya tan solo quedan los últimos 8 kilómetros de bajada.
Primero por el precioso bosque hacia el Font dels Mosquits, y luego por largas y feas pistas llenas de piedras (creo que la edición anterior era por sitios más bonitos).

Nos han preparado una última putada en rehacer el primer kilómetro, ahora subiendo las largas escaleras pero una vez arriba, por fin la tan ansiada meta!!!

Lo hemos conseguido. 78 kilómetros en 14h34. 
Un tiempo claramente mejorable, pero hoy puedo estar más que contento.

Como durante todo el día, había butifarra, pero ningún sitio para sentarme tranquilamente.
No tenía ni idea que las sillas podían transmitir la Covid, pero me resigno y voy directo al coche tras agradecer a los voluntarios su buena faena!

Y haré una confesión... siempre he querido ser purista (potser massa?), pero tras todos los dolores de piernas he decidido comprarme unos bastones Trailrunning. Ya empezamos a tener una edad....
Espero que sea el último de los principios que voy dejando atrás.

Hoy un día de descanso, que he cumplido 49 años...
Y mi mujer, que detesta el alcohol, ha preferido regalarme un Glenfiddich de 15 años que verme lastrado tras otra Ultramaraton.. 



 

jueves, 14 de enero de 2021

Matando el desánimo con tiradas largas


Siempre he creído que la frecuencia con que uno publica en su blog es el reflejo del estado de ánimo de uno mismo. No es extraño, por tanto, que haya tardado 4 meses largos para escribir estas primeras líneas. Y viendo los blogs de los amigos, veo que todos estamos con el mismo desánimo....
Espero que de aquí medio año pueda leer semanalmente vuestras hazañas, dudas o cualquier escrito para animarnos mutuamente.

Harto de que cualquier opinión/consulta que no esté 100% en la línea de "lo universalmente correcto" se tache inmediatamente de 'negacionista'o 'terraplanista', me abstengo de hacer ninguna opinión sobre todo lo relacionado con la Covid-19, y las medidas adoptadas.
(Pero sí sigo defendiendo públicamente que no sirve para nada llevar la mascarilla al aire libre con distancia social, y por tanto no queda más remedio que aceptar diariamente las caras de furia y terror de mis conciudadanos... aunque suelo tener una buena excusa, que es llevar permanentemente un bocadillo en la mano para ir comiendo y así justificando mi falta de solidaridad. 
Cosas de ser no-fumador...)     

Nadie se muere por no competir en una carrera oficial, pero desde luego a mi me está costando muchísimo mantener un ritmo y un plan de entrenamiento estos meses.
En 10 meses he hecho tan solo 1 entreno de calidad (4 series de 1500m, curiosamente a buen ritmo) y todos los demás entrenos han sido más bien con el afán de no engordarme excesivamente...sin éxito.

Por lo demás, ningún entreno por encima del ritmo de 4'30"/km, y la mayoría de los "entrenos" a ritmo realmente cómodo.. por el simple hecho de no querer sufrir. Me he hecho vago, sin dejar de correr.

Para justificar a mi mismo ir a un ritmo tan lento, he ido aumentando gradualmente el kilometraje por sesión de entrenamiento, y ahora he visto que los últimos 4 meses he hecho:
* 1012 kilómetros en tan solo 43 sesiones... Una media de 23,5 km, casi dos horas por sesión. 

Sin darme cuenta, cada vez me obsesionaba más en hacer tiradas mas largas, e incluso soñaba con el Ultrafondo, probablemente debido a la  ingesta de toda una serie de Western States 100 y Badwater 135 vídeos en YouTube.


 
Cayeron 3 maratones de Collserola, 2 maratones por el río, Camins dels Matxos en Torelló, la UT de Collserola de 80k desde mi casa... para finalmente recibir un baño de realidad al intentar hacer la cursa solidaria de 12 horas Corredors.Cat para recaudar dinero para la terrible enfermedad ELA. (si, las otras enfermedades no han desaparecido). 
Quise llegar a los 110 kilómetros (iluso de mí), pero tras 4 horas y 42,4 kms me quedé totalmente sin fuerzas y me di cuenta que para ser un Ultrafondista se debe de entrenar y vivir como un fondista.


Si bien el cierre de los bares y restaurantes y el toque de queda han evitando grandes abusos con el alcohol, el consumo moderado pero continuado de él y la ansiedad diaria respecto a la ingestión de comida basura desde luego no han hecho ningún bien a mi cuerpo. 
Tampoco ha ayudado el hecho de comer diariamente un bocadillo a las 16:00, que es cuando voy a buscar a mi hijo a la escuela...
Y al final el cuerpo ha dicho "prou". Con 84,5 kg, el castigo para las rodillas no es el mismo que con 78 kg, y hace 8 días de repente escuché un 'crac' en la rodilla derecha y desde entonces estoy parado.
Toca descansar una semanita más y ver si es algo pasajero o algo más grave. 
De momento, descanso y dieta... e intentar no hundirme mentalmente. 


No sé bien si estaba permitido o no, pero el deseo de mis padres y mi hermano de vernos estas navidades hizo que nuevamente nos desplazamos en coche a Holanda, para disfrutar 10 días de la familia y las comidas copiosas. Un balón de oxígeno para aguantar los próximos meses.

También tocaba ver brevemente a mi abuela (con mascarilla, eso sí), ya que probablemente fue la última vez que pudiéramos hablar con ella. Está en buena condición física, con 92 años y viviendo sola en su casa pequeña, pero me da la impresión que ya ha disfrutado suficiente de la vida.... Ya me gustaría llegar así de bien a su edad!! 

Bueno, os deseo todo lo mejor! 

Mucha salud y felicidad.

Feliz Año 2021 Amigos!!! 














 

lunes, 31 de agosto de 2020

Cavalls del Vent OPEN sub 24h

 


Hace 14 meses acabé la "Cursa" de Cavalls del Vent en el día con las temperaturas más altas jamás registradas... y acabé destrozado y deshidratado. Muy inconsciente!

Anteayer volví a hacer la misma ruta, pero esta vez en condiciones totalmente contrarios, acabando con lipotimia y fuertemente "hidratado" (por fuera). Muy inconsciente de nuevo!

Un amigo Correcat, Jordi, (o ex amigo :-) se planteó de hacer la ruta de  Cavalls del Vent este finde semana, y lo descarté directamente, pues teóricamente estaría en Holanda celebrando las vacaciones de verano.

No obstante, cuando a finales de julio, Holanda puso a Barcelona en la zona Naranja (cuarentena obligatoria de 14 días al llegar), hablé con mi jefe y adelanté una semana mi salida en coche para evitar perder 2 de mis 3 semanas de vacaciones.    

Y así quedaba el finde del 29 de Agosto libre para hacer una escapada.

Había otro chico, Pinelli, que iba a hacer los primeras 28 kms con el Jordi (de Estasen a Serrat de les Esposes), y a Toni le tocaban los últimos 32 kms (de Rebost a Estasen).

Pero una vez de vuelto en Barcelona, el lunes 24 de Agosto, las previsiones eren todo salva bonitas. Y a la medida que iban pasando los días, peores los pronósticos. El mismo viernes a las 21h observamos las telenoticias de TV3 y pudimos ver los 116 litros caídos sobre Ripoll, la pedrada sobre Berga, las tormentas eléctricas sobre gran parte de Cataluña y todos lo teníamos más que claro: NO vamos a comprometer nuestra salud. La montaña seguirá allá, habrán muchas más semanas y si no se puede, pues... no se puede. Todos.. salvo el Jordi, que no quería entrar en razones.

A las12 y pico de la noche del viernes decido coger el coche e ir con tranquilidad a Saldes para convencer a Jordi que hoy no es el día. Pero el viaje era todo salvo tranquilo, con los rayos impactando a muy poca distancia del coche y unas lluvias torrenciales de manera intermitente. Además, en el camino de Guardiola a Saldes tuve que bachear muchas rocas caídas... una mala noche de verdad.
(Una hora antes, al saber que iba a ir yo, Pinelli ya me había llamado por teléfono desde Bagà diciendo que estaba cayendo la hostia allí, y que prefería no acompañarnos, también porque estaba lesionado, y nos esperaría durmiendo en su coche. Se había quedado justo antes del túnel, para no pagar el peaje abusivo por si optáramos por dar la vuelta tras unos pocos kilómetros).  

Así llegué sobre las 02:30 al Parking debaje del Refugio de Estasen, aun con la falsa esperanza de convencerle de tomar unas birras y dejarlo todo para otro día. Pero él ya tenía la decisión tomada, y al no hacer frío y haberse terminado la tormenta eléctrica, me quedé sin razones de peso para abortar la misión. 

Subimos al refugio de Lluís Estasen, 15ºC, y comienza la aventura!!!!

Lluís Estasen (1668m) - Pas Gosolans (2430m) - Prat d'Aguiló (2010m) ** 13km +810 -468

Nada más empezar, empieza a llover y en la oscuridad nos cuesta encontrar el camino (a pesar de tener el track de la ruta en nuestros relojes Fenix 5X). Tras dar algunas vueltas hemos bajado y estamos de nuevo al lado del coche. (Aun estábamos a tiempo..).

Empezamos la larga y agradable subida por pista forestal, rodeando la montaña, y la lluvia que inicialmente era suave empieza a refrescarnos con fuerza, y mientras vemos los primeros relámpagos. 1,2,3,4 BANG... uff, tampoco está demasiado lejos. Estamos frescos y empezamos a relajarnos, ya que aun queda una larga noche y un largo día por delante. La previsión es acabar en poco menos de 18 horas, es decir, a las 21 horas del sábado deberíamos estar de nuevo en nuestros coches.

Vamos explicando nuestras batallas... y de repente veo que el reloj me indica que llevamos ya 561 metros fuera de la ruta. Cachis!! No obstante, estaba convencido que la misma carretera giraría en grandes lazadas y que así más pronto que tarde volveríamos a encontrar el camino. Pero cuando ya llevábamos casi 900 metros fuera de la ruta, no me quedaba más remedio que reconocer mi error y subimos campo a través siguiendo algún corriol, que al final no lo era. 

Empezaba a llover de manera brutal, y con los truenos y la bajada de temperatura nos desesperamos un poco. Nos quedamos un rato parado, pero no era la solución. Teníamos que seguir para adelante.

Tras una larga y penosa subida de 50 minutos y 400 metros de desnivel por la hierba deslizante llegamos por fin a coincidir con la ruta y decidimos de prestar más atención al reloj, y más ahora que nos ha pillado la niebla lo que hace prácticamente imposible ver los puntos naranja que indican la ruta de Cavalls del Vent.

Por suerte no hay tormenta eléctrica cresteando la Serra Pedregosa hasta el Pas dels Gosolans, y la bajada es incómoda pero rápida y sin más contratiempos, solamente un par de paradas técnicas...

Jordi había previsto tardar 2 horas, yo 2h15, pero al final tardamos 3h29 para llegar al primer avituallamiento. Buff. Será un día muy largo..

Aguiló (2010m) - Cap del Pradell (2218) - Coll Pendís - Cortals (1610m) **11k +321 -721

El año pasado me había perdido aquí varias veces (no llevaba GPS), pero hoy parece bastante fácil de seguir la ruta. Se han acabado los relámpagos y vamos más o menos bien. La subida al Cap del Pradell por la ladera de la montaña y con la Comabona invisible a nuestra derecha, es más dura que sobre el papel podría parecer, pero vamos con la tranquilidad de seguir a rajatabla la ruta y nos encontramos más o menos bien. Una larga bajada al Coll de Pendís (1786) y después una agradable bajada hasta el refugi dels Cortals o de l'Ingla.

Jordi había previsto poco menos de 2 horas, y yo un poco más... pero ni mucho menos 2h38.

En vez de las 4 horas previstas ya llevábamos 6h15 y hasta parecía difícil bajar de las 24 horas.

Cortals (1610m) - Collet de Font Freda (1707) - Serrat d/l Esposes (1511m) **5k +97 -196   

Una primera subida por un bosque precioso nos lleva a la Font Freda, pero antes podemos saludar al gran Pinelli que al darse cuenta que íbamos para adelante, fue como previsto al refugio de Esposes y aprovechó para hacer unos kilómetros yendo hacia nosotros para luego acompañarnos hacia su coche. Unos abrazos Covid-Free y en 52 minutos hacemos el camino al refugio de Serrat de les Esposes. (Curiosamente, sin guardias). Gran gesto de Pinelli que además nos facilita comida y bebidas y le hace a Jordi el servicio de taxi de la ropa sucia. 

Aquí se lo toma quizás con demasiada tranquilidad, pues al final nos quedamos aquí 40 minutos, el Jordi cambiándose absolutamente toda la ropa. Solo faltaba el champú :-)

Son ya las 11 de la mañana cuando nos despedimos. Que gusto tener amigos así por el camino!!

Han pasado ya 7h49... pinta magras. Intento nuevamente convencer a Jordi de dejarlo estar aquí, que no hay forma de llegar al final (si llegamos) antes de las tantas de la noche. Pero no me convenzo ni a mi mismo...



Esposes (1511m) - Penyes Altes (2279) - Coll de Jou (2021) - la Tosa (2510) **14k +1446 -447

Sin duda la etapa más larga y más dura. Primero un pequeño tramo de bajada, luego una subida por pista, y después una muy dura subida por un bosque precioso sobre un terreno blando muy guapo. Recuerdo de un entreno en dirección contraria y una pasada poder correr hacia abajo por este camino (nunca entenderé por qué en la UP no se aprovecha este tramo, sinó que te llevan por pista al Coll de Trapa, mucho menos divertido) pero ahora de subida sudamos la gota gorda a pesar del tiempo tan inestable. 

Llegamos tras 1h24 al Collet de Moixeró, y si para mi es uno de los sitios más bonitos de la ruta, la niebla lo estropeó todo y nos dejó sin nada de vistas. Pero bien... estábamos más que avisados!

Muchas subidas y bajadas y más subidas muy desagradables nos llevan al tramo más técnico donde tenemos que utilizar las manos, cuerda incluido, y por fin llegamos a les Penyes Altes. Con todo esto hemos tardado otra hora más.


Penaba que el Coll de Jou estaba a 4 pasos de dichas Penyes Altes, pero tardamos 3 cuartos de hora para pasar este tramo de menos de 3 kilómetros.

Y ya está... por fin la larga y subida al Niu de l'Àliga. 500 metros de desnivel con las piernas ya muy castigadas... o como dice el Jordi. Comença el Rock & Roll!!!

Intento llevar al menos un ritmo de 100 metros de desnivel por cada 15 minutos y así lo hacemos. Un ritmo patético, pero sin apenas parar vamos subiendo. Cuando faltan 100 metros estoy totalmente vacío y me mareo... qué desastre. Llueve con fúria, graniza, y en silencio espero poder convencer al Jordi de dejarlo todo en Rebost, donde Toni nos está esperando. Pinelli me envía un WhatsApp diciendo que ya está, que lo dejemos ya. Que es un tiempo de perros y que no podemos seguir. Casi me alegro de que haga tan mal tiempo... la única forma de que, quizás, entre en razones. Igualmente estamos muy fuera de tiempo.

Así llegamos tras 4 horas y 28 minutos al Niu de l'Àliga, 12h17 minutos (casi las 15h30).

Hace 5ºC y con el cuerpo empapado desde el principio tenemos un frío de cojones.

Bebemos una Coca Cola y tomamos algunas gominolas en el refugio bien calentado, mientras desfrutamos de las buenas vistas... uff. Ojalá. 

Pero salimos enseguida, sabiendo que el pobre Toni nos está esperando! 

   

 

Niu de l'Àliga (2510m) - Rebost (1640m) ** 6km +55 -925

 Una bajada muy placentera, solamente truncada por una corta subida de 55m al Cap del Serrat Gran, pero todo lo demás podemos trotar a gusto.. Nuestras caras cambian al aumentar un poco la temperatura por estar 870 metros más cerca del nivel de mar.... y por fin encontramos a Toni.

Jordi había quedado con el pobre hombre a las 12:30 (jajaja) y llegamos poco antes de las 17h.

Nos dice que vamos muy mal de tiempo, y que lo mejor es dejarlo estar. Afirmo que sin duda es lo mejor que podemos hacer... pero Jordi huele ya la meta. Su record eran unos 55 kms y llevamos unos 50 en este momento. Pero ya han pasado 14 horas.

Aprovecho para comer un plato de pasta con 2 huevos duros mientras esperamos a Toni que va a colocar su coche en el mejor sitio para la vuelta.

Durante la espera cogemos frío, y claramente están bajando las temperaturas.


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Rebost (1640m) - Pont Nazari (1000m) - Coll Escriu (1504) - St. Jordi (1565m) **12k +864 -939

Una alegría tener a Toni como guía y fuente de inspiración. Son las 17:22 cuando salimos del refugio (14:12 desde que comenzamos), y tengo todavía la ilusión de poder llegar antes de las 02:00. El Toni dice las 04:00 y el Jordi prefiere no decir nada... que no vaya a ser que nos lo pensamos.

Toni ha estado pendiente del tiempo y como buen pitonisa dice que a partir de ahora ya no lloverá más y que la noche será agradable. Por fin una buena noticia!!

Pero no llevamos ni 15 minutos y ya empieza a llover. Es una bajada buena, pero está todo tan mojado que tenemos que ir con mil ojos para no caernos. A veces es inevitable y vamos dando gritos de dolor. Además la semana anterior en Holanda me contusioné la costilla y cada mini-caída me causa una gran molestia. 

En 56' llegamos al Pont de Sant Nazari, y es el Toni que nos da conversación ahora que el Jordi y yo nos hemos quedado sin fuerzas. Como se nota que está mucho más fresco que nosotros, que sin darse cuenta a veces nos deja a gran distancia. 

Una interminable subida por una fea pista forestal (pero un boscque muy bonito) nos lleva hacia el Coll d'Escriu (1504m), y después nuevamente una bajada muy incómoda, recortando la pista y bajando 200 metros de desnivel, para luego tener que subir los mismos metros y 60 más para llegar exhausto al Refugio de Sant Jordi. 

Hemos tardado 3 horas y 6 minutos... llevamos 17h18, son las 20h30 y de repente se hace de noche!

La temperatura baja también en picado y tremolamos buscando el sello de CdV... sin éxito.


Sant Jordi (1565m) - Vents (900m) - C.Bauma (1577) - Gresolet (1275) **18k +667 -967

Nada más salir del refugio empieza a llover fuerte, y la tierra se vuelve más deslizante (si cabe). Nos caemos varias veces, a pesar de la intensa concentración y el gran cuidado. Hace un año pude trotar a buen ritmo, pero hoy es del todo imposible. Vamos bajando y llegamos a la zona dels Empedrats donde tenemos que cruzar el río numerosas veces. 10 veces, 20 veces?? 

Si siempre he tenido que mojar los pies hasta los tobillos, esta vez el río tan embravecido por la gran cantidad de agua parece en más de una ocasión imposible de cruzar.

Por suerte el Toni encuentra cada vez de nueva una manera de pasar de un lado a otro, mientras nos bañamos hasta las rodillos por las frías aguas para superarlo.

Rock & Roll en estado puro, y hasta podría haber sido divertido si no fuera por nuestros estados tan lamentables y las 19 horas de esfuerzo anterior y las 5 horas mínimo de sufrimiento venidero.

1h31 tardamos en hacer este tramo y por fin estamos en el refugio de Vents.

Aparte de la lluvia ahora también vuelven los relámpagos y no es nada agradable sentir los truenos a 3÷4 segundos de distancia. 

Una larga subida por la carretera y nos desviamos hacia la izquierda por un corriol estrecho que teóricamente nos tiene que recortar muchos kilómetros de camino... pero aun así se hace interminable el tramo hasta el Coll de la Bena (1439 m). 

Aquí tenía la impresión que seguiríamos por pista hasta el Coll de la Bauma (y de hecho, se podría haber hecho sin apenas algunos metros de más) pero la ruta era por complicados corriols. No me sonaba para nada y estaba convencido de que íbamos en la dirección equivocado, pero a veces vimos las señales de color naranja y así seguimos hacia el coll de la Bauma. 

Hace ya tiempo que Jordi va con retraso y su cara es de pocos amigos. Suele ser un chico de risa fácil, pero lo perdió hace ya algunos kilómetros.

Yo por otro lado empiezo a preocuparme de verdad. La temperatura empieza a bajar cada vez más, y no aguanto más el frío... y más sabiendo que aun nos quedaban al menos 2 horas y media de camino. Quedaban solamente 8 kilómetros pero la lluvia y el frío podían conmigo.

Decidí evitar los bajadas por los tramos de bosque y coger la pista forestal transitable para llegar a Gresolet, aunque esto sumara casi 2 kilómetros al recorrido. Necesitaba trotar un poco, y así lo hicimos, pero lamentablemente Jordi no era capaz de trotar ni un metro más. Hace ya casi 20 kms que había superado su marca personal y estaba en zona totalmente desconocida. 

Así que íbamos a hacer un poco el yo-yo para no quedarnos congelado. Toni había pasado menos tiempo calado, pero por otro lado él no llevaba mallas térmicas ni pantalones impermeables. 

Por suerte, justo antes de llegar a Gresolet dejó de llover y trotando un poco quitamos algo del malestar de cuerpo.

Es la una y media y hemos hecho ya 22h24, pero nos importa tan poco el tiempo final que ni siquiera miramos el reloj... solamente queremos llegar al coche. Hartos de todo, y de hecho pensaba que era imposible de bajar de las 24 horas.

Gresolet (1275m) - Estasen (1668m) ** 4k +486 -93

Toni nos guía a buen ritmo por los complicados y aéreos caminos, conmigo a cierta distancia y Jordi algó detrás... Hace tiempo que no decimos nada y tan solo pensamos en restar metro tras metro de los pocos kilómetros que quedan. Cada vez más inclinación, cada vez más penoso... pero tras una hora y 20 minutos llegamos por fin a la zona plana justo antes de llegar a la carretera.

Miro el reloj, y collons!! Quedan aun 15 minutos para bajar de las 24 horas.

JORDI!!!! Corre!! Aun podemos bajar de las 24 horas!!! No sé si me ha oído o no, al menos no escucho ningún ruido detrás de mi, así que lo repito una y otra vez. Si no le ha animado a él, al menos a mi sí.

Vamos caminando lo más rápido posible y cuando vemos el coche quedan 8 minutos.

Subimos a gran ritmo esta última subida y llegamos por fin al Refugio de Lluís Estasen.

Son las 3h06 de la madrugada. Hemos tardado 23 horas y 56 minutos y 41 segundos.

Lo hemos conseguido, con tan solo 3 minutos de margen!!! 

Unas abrazadas Covid-Free y directamente hacia abajo, de nuevo a los coches!

 

Quería quedarme con ellos a celebrar esta pequeña victoria, pero sabía que aun me quedaba la etapa más comprometida y quería salir cuanto antes mejor.

Me despido de ellos, me cambio entero de ropa y sobre las 03:45 inicio el camino de vuelta a Sant Feliu.

Veo que el tramo de Saldes a Guardiola está igual que el día anterior, con todas las piedras caídas todavía por la carretera y esta vez voy a 30 kms/hora para no comérmelas.

Tengo sueño, pero se puede aguantar... aun así, veo figuras y monstruos dibujados donde realmente hay árboles. En un principio era hasta divertido, pero cada vez eran más realistas y ya no podía ver a nada porque cada sombra se transformaba en una figura de dibujos animados.

Camino a Berga lo paso bastante mal y sé que tengo que parar... pero también sé que soy incapaz de dormir en el coche y aun irá aumentando el sueño. 

Una vez en Berga pillo la autopista, por suerte totalmente solo, pero cada vez que me despisto veo que estoy yendo a 70 kms por hora. Hasta 3 veces me doy cuenta que freno bruscamente porque veo camiones negros atravesados por la misma autopista... y alucinaciones varias. 

Decido llamar a mi mujer a las 04:45 para mantenerme despierto durante el resto del viaje y así llego con gran dificultad, estirándome del pelo, pegándome en la cara y hablando con mi santa Mònica hasta por fin llegar a Sant Feliu de Llobregat.

5 minutos para poder meter el coche en el parking, y ahora por fin sé que he acabado la marcha.

Una ducha y una sopa caliente, y tras 47 horas y media sin dormir, a las 06:30 por fin cierro los ojos...