martes, 12 de diciembre de 2023

Trail Ardenya 33K

Este sábado 9 de diciembre participé en la Trail Ardenya de 33K y aprox. +1600m de desnivel positivo. 

Fue más bien una excusa para ir con la familia al apartamento de Calella de Palafrugell -que aprovechamos demasiado poco el privilegio de tener esta segunda residencia familiar- y así estirar además un poco las piernas. 

Sabía que no iba a hacer una gran cursa, porque 3 semanas antes acabé de romperme el gemelo izquierdo, lo que me confirmó el fisio Kiko 8 días después. Total, que había descansado prácticamente las 3 semanas, aunque el jueves anterior hice unos 7k suaves por el río para probar.

La prueba no fue bien, las molestias persistían, pero harto de la inactividad no pude esperar más y decidí que sí iba a probar hacer la Trail de Ardenya.

Recordaba la edición del 2019 de 55K, que era espectacular (aunque tuve que arrastrarme durante 30 kilómetros por una fuerte caída y posterior fisura de costilla), y a las 08:00 aparco en el descampado delante de la misma salida/llegada. Todo bien!

Recojo el dorsal, no encuentro a ningún conocido, y a las 09:00 salimos tan solo 71 de los 86 inscritos.

Apenas hace frío, así que se prevé un buen día para correr este mes de diciembre.

Salgo detrás de todos, dejando 2 corredores muy lentos detrás (que seguramente en el km 12 o 15 ya tuvieron que abandonar por no entrar en tiempo. La única cosa que no me gustó de la cursa, que a la hora de inscribirnos dieron 8 horas para acabar la Trail, y el último día rebajaron a 6 horas el tiempo límite!! Quizás por eso no pudieron llegar.. que era un señor de ya ciertos años...) y empiezo a adelantar algunos corredores sin apretar demasiado.

Voy contando y tras unos 5 kilómetros adelanto a 23 corredores (había contado 22) y me encuentro bastante relajado. Los primeros 7 kms son de subida hacia el Puig de les Colls de 411m y llego solo tras 57 minutos. No hay nadie a la vista, ni delante ni detrás, y sigo mi cursa en solitario.

Una bajada inicialmente un poco penosa, después algo mejor y más rápido, cortado por una pequeña subida y a toda hostia por pista forestal con las bonitas vistas del mar de Sant Feliu de Guíxols. 

Intento bajar un poco el ritmo porque a 4'30" el gemelo ya no aguanta más. Aprovecho para hacer una foto y la tercera chica me adelanta como una bala.

Un par de minutos más tarde ya llegamos a la playa donde pasan el "palm" por el dorsal para registrar el tiempo y tenemos el segundo avituallamiento.

Recuerdo de hace 4 años que había un larguísimo y muy bonito tramo por la playa, pero esta cursa más corta nos lleva directo por la riera seca llena de ramas y mierdas varias... con una capa de hojas que hacía que en ningún momento sabías exactamente donde te metías los pies. 


Por suerte duró poco, y enseguida subimos por caminos decentes. Adelanto  nuevamente a la 3a mujer (su especialidad era claramente las bajadas) y vuelvo a la posición 45 y así sigo durante 10 kilómetros más, lejos de unos y de otros.

Tras 300m de desnivel positivo llegamos al 3er avituallamiento de Can Codolar (2h08) y tras una corta bajada de 100m subimos los fuertes desniveles que nos llevan al Cim del Montclar.



Una vez en la cima del Montclar me hacen unas fotos y me doy cuenta que realmente la cursa no subía al Montclar, sino que poco antes ya bajaba hacia la Serra Llarga. 
2 minutos perdidos, pero al menos tengo una buena foto.. y tampoco iba a ganar nada hoy.

Me encuentro bien, pero de repente me entran ganas de comer. Hambre! Se me había caído el plátano del 3er avituallamiento y tengo el estómago vacía. Por suerte, 10 minutos más tarde estamos en Serra Llarga, el 4o avituallamiento y como unos dátiles, frutas y chuches. 

Salgo corriendo en un tramo claramente de bajada, pero no me había fijado bien en el mapa. Había anotado 200 metros de bajada, pero era una "cola de dragón" con 3 subidas muy directas de 75 metros cada una (del km 21,5 al 25,5). 




Ya en la primera subida me quedo completamente clavado. Mis piernas de repente ya no pueden más. Me entran rampas fuertes y tengo que ir a un ritmo lentísimo. Me suele pasar en Ultras muy largas, pero tras 21 kms me extraña un poco. En la segunda subida voy aun más lento y me pasa nuevamente la 3a noia, y otro chico. Voy parando, no tengo fuerzas, y en el tercer 'diente' me pasa también la 4a chica.

Con más pena que gloria llego al 5o avituallamiento, antes de la última larga subida. (pos. 48)

Cada vez se me endurecen más los cuádriceps y varias veces tengo que sentarme al no aguantarme de pie. Me pasan 2 corredores más, y me arrastro hacia arriba donde está el 6o avituallamiento (pos. 50).

Ahora ya no hay más subidas, primero una fuerte bajada de poco más de un kilómetro y luego ya muy suave y muy corrible. Pero las rampas son ya tan dolorosas que no puedo más que sentarme en una piedra en medio del camino y molestar a los me van pasando. Me pasa un chico y al verme con espasmos de dolor me ofrece una pastilla de sales y dice que me acompaña. Yo digo que estoy bien, que tire... y parece que la pastilla hace milagros! 
Poco a poco desaparece el dolor y puede bajar caminando.

Me pasa otro chico y otra chica en la bajada fuerta, pero una vez en falso llano ya puedo trotar (a 7'/km, nada del otro mundo) y así mantengo la posición 53 hasta la meta, dentro del pabellón!
Bonita llegada. 5h22 de sufrimiento pero otra carrera en la butxaca.

Una Coca-Cola, un bocata de salchichas y a descansar un buen rato antes de poder coger el coche.

Ya he comprado 2 botes de 100 pastillas de sodio de la marca 226ers (gracias Piernas por el consejo) y así espero que no me vuelva a pasar este calvario.


Con cierto dolor he jubilado mis La Sportiva Jackals de color naranja, ya que las estrené hace un año y media con los 166 kms de la VDA del Val d'Aran, un reto que seguramente no se repetirá nunca más. 
Pero estaban destrozadas, como también mi mochila de CAMP (Trail Vest Light) que me ha llevado a muchas cimas y muchas Ultras con excelentes resultados.

Son sólo objetos... y en ambos casos estoy completamente seguro de que los reyes me traerán los "primos hermanos" de sendos amigos... para poder disfrutar también el año 2024 de las mágicas montañas!!  

Pero por ahora... cada vez me queda menos tiempo para entrenar para la maratón de Sevilla... Uppps!










domingo, 12 de noviembre de 2023

Ultra Trail Penedès 75K


El sábado pasado, 4 de noviembre del 2023, se celebró la primera Ultra Trail Penedès.

Habían 4 cursas, con puntos ITRA que en principio no necesito, y Piernas me convenció de participar en la Ultra de 75 km y aprox. 3500 metros de D+. 


Así que me levanté a las 05:00, una ducha, y a las 05:30 salí en coche para hacer el trayecto de 45 minutos hacia Sant Jaume dels Domenys, un pueblo totalmente desconocido para mi y la mayoría de los participantes. 
El jueves y viernes habían anulado todas las actividades en el Baix Llobregat por el fuerte viento (que tampoco era para tanto en Sant Feliu) y el sábado en la misma autopista avisaban por el peligro de las ráfagas de viento. No obstante, por suerte, en Sant Jaume no había ni una ligera brisa.
No hacía calor, caían 4 gotas, y todo preparado para empezar la cursa.
Recogimos el dorsal sin colas, y enseguida me encontró el Jorge Piernas y entramos como primeros en el cajón de salida.
Estaba previsto que participaran 150 corredores, pero finalmente se cerró con tan solo 90 valientes que se habían apuntado a la larga de 75K. Las cursas más cortas sí tenían muchos más participantes.


Tras unos 4 kilómetros relativamente cómodos de suave subida al trote ya nos metimos en el primer corriol y el quinto kilómetro ya subimos 140 metros de desnivel positivo. 
En el último tramo nos hacen la foto

y seguimos un tramo llano muy corto para enseguida bajar por un tramo terrible, muy técnico, muy directo, y de muy difícil parar. Bajo terriblemente lento, y Piernas me tenía que esperar en varias ocasiones. Por suerte este tramo no era más de medio kilómetro, y enseguida nos hacen subir por al lado para llegar casi al mismo sitio... total, que hicimos un bucle un poco tonto, pero bueno!

Primer avituallamiento y seguimos subiendo. Y ya vemos como será el día de hoy.
PIEDRAS, PIEDRAS, y más PIEDRAS!!! Una tortura para los pies, y muy incómodas las bajadas, por lo que casi no había ningún tramo donde podíamos trotar a gusto.

De hecho, tampoco no habían muchos tramos llanos: Las bajadas y subidas se alternaban casi sin tregua.

Pasamos también por Marmellar, un pueblo abandonado desde el siglo pasado.


Teníamos previsto acabar la Ultra en 10÷11 horas, pero tras pasar el tercer avituallamiento en 3 horas y 19 minutos ya vimos que esta previsión era demasiado optimista. Teníamos 11 horas de luz, y la cuestión era de estar el mínimo de tiempo con frontal... pero aun faltaba mucho.

La tónica de la cursa era la misma, Piernas con más fuerza delante, y yo aguantando como pude.


(Poco antes del 3er avituallamiento nos separamos de la cursa de 37K, y contamos 3 corredores que en menos de 3 horas nuestras -y dos horas suyas- nos habían adelantado... empezando 1 hora más tarde!)

Tras el 3 avituallamiento subimos muy directo a la cima de la Ultra, el Puig de la Talaia del Montmell de 853 metros de altitud. Una dura subida, aunque sin duda la bajada aun más directa fue mucho más complicada. Aquí sabíamos que nos iban a caer 12 horas seguro, pero bueno... más horas por el mismo dinero. Qué más querríamos! Desde arriba los fotógrafos omnipresentes nos hacían fotos.

Una larga pista de piedras nos llevó a Can Marlès, un sitio muy bonito que Piernas reconoció de TV3.
Lo preguntó a las señoras allí presentes y sí, confirmaron que habían estado en el Foraster!



Seguimos bajando hasta el cruce con la riera de Pedrafita y subimos hacia la cueva de Perafita y al pueblo de Mas d'en Bosc donde estaba el quinto avituallamiento, km 38, mitad de la cursa.
Llevamos 5h51 y sobre papel parecía que podríamos acabar en unas 12 horas... qué ilusos!!

Porque justa ahora empieza la parte más técnica de la cursa, careneando la sierra por el Muró, Puigmoltó y la Roca de l'Àliga hasta las ruinas del Mas Murat. Después una muy incómoda bajada donde le dije a Piernas que me dejara atrás hasta el sexto avituallamiento y la base de vida de la Joncosa del Montmell, donde llegué con 1 minuto de retraso respecto a Piernas.

Él se cambió la ropa, y yo aproveché para comer un plato de pasta y una taza de brou.

7 minutitos de nada, y nuevamente al ataque.

Esta séptima "etapa" era 'alpina' según la organización, pero el perfil de la hoja impresa nos había engañado un poco. Parecía una subida de 100 metros y luego otro de 200, pero finalmente eran de 200 y casi 400 interminables metros hacia el Puig de la Cova que acabó con mis piernas. 
Con fuertes rampas le dije a Piernas que él tirara, pero parece que él tampoco estaba tan fresco. Me dio una pastilla con sales, y mejoré lo justo como para seguirle el ritmo. 


Una bajada muy directa nos llevó al séptimo avituallamiento, en medio de la nada, y tras llenar los bidones enseguida llegamos a un último cresteo bastante incómodo, donde nuevamente empezaban a salir las rampas. Y seguían las decenas de subidas y bajadas, con piedras y más piedras, y de pronto Piernas dice que ya ha tenido suficiente, que no tiene ganas de correr más y que acabará tranquilamente. 
Voy para adelante, trotando, y enseguida nos pilla la oscuridad y tenemos que poner los frontales.
Pasamos el octavo avituallamiento tras más de 2 horas de camino, 12 horas y 9 minutos en total, y seguimos, sabiendo que solamente quedan unos 9 kilómetros.

Voy pasando algunos corredores pero de repente me quedo totalmente a oscuras. 
Las pilas nuevas Duracell no me han durado apenas una hora y dejan de iluminar el camino sin preaviso alguno. Está todo tan oscuro que tengo que esperar a que venga el siguiente para poder ponerme la batería de recambio y con mucho miedo sigo corriendo. 
Aumento el ritmo, porque temo que a este ritmo me voy a quedar nuevamente a oscuras, pero por suerte aguantó sin problemas hasta el final. Sin luz era del todo imposible avanzar... ni un paso en esta noche sin luna.

La novena y penúltima etapa iba a ser mayormente en bajada, pero cada dos por tres habían subidas más o menos largas, bastante desesperantes en la oscuridad.

Me junté un rato con un chico de Navarra que ya habíamos visto en más de una ocasión durante el día y así hablamos un poco hasta llegar al noveno avituallamiento.

Un sorbo de agua y a correr, por fin.
Primero 500 metros por pista pedregosa, pero los últimos 1500 metros por asfalta hasta llegar a la meta. 

Posición 50 y 13 horas y 32 minutos.

Cansado pero muy contento por haber llegado por fin. 


Me preparan un bocadillo con una hamburguesa recién hecha y buenísima, y comiéndolo me pongo a esperar a Piernas que suponía que iba a tardar todavía bastante más.
Pero qué va! Tan sólo 5 minutos después de llegar yo ya llegaba él también a meta.

Charlamos un rato, no mucho, porque justo ahora ha empezado a llover y nos quedamos congelados enseguida. Además, contra pronóstico ya son las 21h...

Bueno, una cursa MUY BIEN organizado, imposible de perderse por la perfecta distribución de las cintas, y unos voluntarios realmente muy entregados que nos animaban de lo lindo.
Además, 9 avituallamientos más el del final... más que suficiente, aunque las etapas más duras estaban separadas por poco más de 2 horas. Pero más que correcto.

Lo malo... las piedras, pero eso es imposible de evitar en el Penedès.

Ya sé de uno que no repetirá... pero yo aun no lo sé ... quién sabe!!



miércoles, 1 de noviembre de 2023

Viaje de 8 días a Islandia - Parte 4/4 : Fjordos y retorno a Keflavik


Nos despertamos el jueves 12 de octubre y vemos que está cayendo una tormenta de mucho cuidado.
Nuevamente temperaturas por debajo de 0º y un viento de más de 100 km/h. Miro el estado de las carreteras en road.is y otra vez emiten una alerta naranja... esta vez por viento y nieve.
Le pregunto a la recepcionista del hotel si con mi coche es posible pasar, y se mete dentro de la tormenta para comprobar mis ruedas... Están bien, dice, que son neumáticos intermedios?!? Llama a Tráfico y le pregunta a la DGT de allí si se puede subir por los fjordos a Egilstadir, la parte norte. Le comenta que sí, pero con mucho cuidado... 

Desayunamos bien, y cogemos el coche... con bastante miedo.

Tras una horita de lluvia llegamos a la zona 'divertida' de baja montaña y apenas vemos los palos de color amarillo a los lados de la carretera. Por suerte somos pocos los coches que nos cruzamos y vamos haciendo... 

De los fjordos vemos más bien poco, solamente los contados pueblos pequeños pescadores donde hacemos ocasionalmente una foto.






Y así llegamos sobre las 14h30 a Egilsstadir y después bordeamos un lago de aprox. 40km de largo donde está el único "bosque" de toda la isla. De hecho, en Islandia tienes casi siempre una vista de más de 40 kms, porque por un lado es muy plana (a pesar de las centenares de montañas) y además no hay ningún árbol dispuesto a sufrir el clima islandés. 

Hoy vamos con tiempo y buscamos un restaurante que casualmente está a 10 kms de nuestro apartamento. Llegamos a Klausterkaffi y pedimos una deliciosa Sopa de Marisco con una Tarta de arándanos. Como siempre podemos repetir... que hacemos gustosamente!


En el restaurante vemos un folleto de la zona y vemos que estamos al lado de la 3a cascada más alta de Islandia, Hengifoss de 122 metros de altura.

Salimos rápidamente, y aparcamos a las 16h30 en el parquin que en verano debe de estar a rebosar. Es una subida de mínimo una hora, pero no nos queda tanto tiempo de luz. Así que voy trotando hacia arriba y así también entro en calor. La Mònica ha tenido un corte de digestión y va subiendo lentamente hasta encontrarme a la vuelta. Voy subiendo rápido, pero tras media hora ya veo la cascada pero aun faltan 2 o 3 kilómetros llaneando para llegar a ella. El viento es tan fuerte que apenas soy capaz de hacer unas fotos... cogiendo el móvil con ambos manos para no perderlo. 
 



Cuesta creerlo, pero en verano se ve más o menos así:


No tiene sentido seguir, y voy corriendo hacia abajo y por fin llegamos a nuestro apartamento Hengifosslodge, una casita con vistas a la montaña y al lago. Sin duda la mejor estancia que tuvimos en Islandia. Más acogedor imposible!


El día siguiente, viernes 13 de octubre 2023, tocaba deshacer todo el camino hacia Skógar, unos 600 kilómetros y 8 horas de viaje. Por la mañana nuevamente tuve que sacar el hielo del parabrisas, y en la zona montañosa la visibilidad era absolutamente nula..




Por suerte, después de la zona de montaña (hablamos de quizás 300÷400 metros de altura máximo!!), el tiempo se despejó y tuvimos buen tiempo durante gran parte del viaje.

Incluso nos llevamos a una chavala de Australia llamado "Max" que estaba haciendo autoestop, y que se quedó con nosotros durante casi 400 kms. Dejó incluso sus dos mochilas (todas sus pertinencias) en nuestro coche cuando paramos en Jökulsárlón para ver de nuevo los Icebergs. 









Después tocaba una noche en un hotel Drangslid, donde cenamos muy, muy bien, y notamos que todos estaban nerviosos, mirando al móvil. Resulta que por fin era una noche con el cielo claro y en las aplicaciones de las Auroras Boreales la gente estaba mandando fotos de auroras a poca distancia del hotel.

Así cogimos el coche y estuvimos una hora esperando en coche pero no había forma. Además, todos los turistas de Islandia tenían el mismo plan que nosotros, y fuimos todos nosotros mismos los que iluminábamos a todos nosotros mismos con los faros de nuestros coches, así imposibilitando una zona oscura de verdad...

Pues nada, a dormir, que el sábado tocó nuevamente madrugar pronto y a las 06:30 ya estábamos en nuestro Duster para hacer el último trayecto a Rental Cars del aeropuerto de Keflavik.

Adiós Islandia.... hasta pronto!!


Antes de poner las últimas 8 fotos, algunos datos del viaje:

Islandia es un país caro, muy caro, pero aun así el coste total no ha sido demasiado exagerado. Aparte del Blue Lagoon que sí nos costó caro (casi 180 € los dos), por lo demás apenas no gastamos nada.
No visitamos ningún museo, puesto que Islandia en sí es ya un museo enorme al aire libre. 

No aceptan Euros, y no me llevé ni una corona islandesa (ISK) tampoco. TODO con VISA... que de hecho en toda la semana no toqué ni vi ningún billete ni moneda islandesa. Ni falta que hacía...

La comida es bastante cara, pero la suma de todas las comidas no sobrepasó los 250 €. Básicamente porque 4 noches teníamos cocina en el apartamento, y los otros días pasábamos con 1 sola comida, y muchas veces con una sopa más que contundente (que podías repetir) ya teníamos más que suficiente. Además, al sentarte ya te ponen un litro de agua y dos vasos... y luego, si no dices nada tú, ellos no te preguntan si quieres beber otra cosa. Gracias a mi reciente abstinencia me ahorré mucha pasta.

La gasolina es algo caro, unos 2,20 €/L, pero al no sobrepasar los 90 km/hora el consumo es bastante barato. Hicimos 2200 kilómetros con 121 litros de Gasoil (5,5 litros los 100 km). 267€.

Hay una sola carretera "nº 1" que rodea toda la isla, pero tan solo entre Keflavik y Reikiavik hay un tramo desdoblado. En todas las demás zonas esta carretera principal es de un solo carril por dirección, y pasamos decenas de puentes donde ésta se estrechaba a un solo carril para ambas direcciones. No es ningún problema, porque hay pocos coches (al menos en octubre), pero hay que pensar que la velocidad media es mucho menor de lo que te puedes imaginar. Tampoco hay prisa, que la idea es de disfrutar de la naturaleza....

Hay que pagar parquin en las zonas turísticas, 5€, 7€... pero no me sabía mal, porque este dinero lo utiliza el gobierno para el mantenimiento de los caminos peatonales etc..

 En total nos gastamos para los 2:

* El viaje en avión: 990€.
* 8 Noches de hotel-apto: 997€. (reservado y pagado con muchos meses de antelación)
* Car Rental, DC Duster: 835€. (caro pero con TODOS los seguros, a todo riesgo, sin depósito)
* Blue Lagoon: 179€.

y con la VISA en Islandia:

* Gasoil 2200 km: 267€. 
* Parquin (8x): 45€.
* Compras de comida en el súper: 122€.
* Comidas/Cenas: 248€.
* Tomar algo (Choco caliente, etc..): 18€. No había tiempo para más.
* Souvenirs: 139€. 
* TOTAL: 839 €.

Curiosidades: Yo soy de comer y beber mucho, pero quizás fue el frío o la emoción, pero podíamos pasar todo el día (de 8h a 20h) con un simple bocadillo, 4 galletas, y una botella de medio litro de agua. Pero por contra necesitábamos hacer pipí cada 2 horas!!  Todo el líquido retenido de España lo perdí de golpe y con eso 2÷3 kilos... sin esfuerzo.

Nada más...!!