martes, 8 de octubre de 2019

Ultra Pirineu 2019




La Ultra Pirineu 2019!!
La gran Ultra Pirineu que cada año deja a miles de personas en las listas de espera.
Todo empezó cuando mi compañero de pistas Roger Montoto me retó a hacer una cursa de 200 kms entre los dos. Quise hacer asfalto, 10 miles, maratones, pero claro... tenía que entrenar un poc en la montaña. 
Soy relativamente rápido.. pero poco resistente, así que tenía que hacer algunas cursas para no ralentizar demasiado nuestro tándem. 

Me apunté a la Ultra Montseny, y porque no... me inscribí a la Ultra Pirineu, sabiendo que las posibilidades iban a ser ínfimos, siendo mi primer intento. La idea es no poder entrar para tener más posibilidades un hipotético segundo intento el año siguiente.
Pero fui uno de los elegidos...

Nada más pagar la inscripción (148€.. una barbaridad), el Roger se lesionó y cambio la Garmin Trail de Junio por la Trail dels Bastions. Un sufrimiento sin igual me llevó a ser finisher, y ya pensaba que me comía el mundo... hasta que la Helena-No Surrender me animó a hacer el entreno idóneo para la UP... la cursa de Cavalls del Vent.
Me inscribí como último y pude participar aquel fatídico día que siempre recordaré como día más caluroso de mi vida... 42ºC... cursa anulada, y con todo mi inconsciencia acabando la "cursa" solo, a las tantas de la noche, sin avituallamientos y tardando 20h26.

Se me habían bajado los humos rápidamente, y teniendo en cuenta que la UP era unas 3 horas más largo que Cavalls del Vent... ya sabía que ni mucho menos tenía que pensar en tiempos muy inferiores a las 20 horas.

Pero ahí venía mi amigo Jorge Piernas que estaba convencido que se podía hacer en 16 horas... y hasta el momento nunca me había dejado atrás.... 
Tuve que leer de nuevo la gran (pseudo) crónica (2017) de David Blogmaldito para volver a la tierra y tomármelo con el sosiego necesario y imprescindible.

El viernes plego a las 14h, jalo un plato enorme de macarrones y un par de horas más tarde voy para Bagà. Recogida rápida del dorsal, también de la bolsa del corredor (los 148€ al menos daban para una camisa térmica Salomon de muy buena calidad) y una charla con el David (qué crack!) que aunque no participa... es omnipresente para ayudarnos en todo y para hacer unas fotos que no tienen precio.

Son las 19h y veo un stand donde venden hamburguesas y acierto de lleno hacerme con 2 de ellas a esta temprana hora..  


Poco después llega también el Sr. Piernas y esperando a que recoja su camisa térmica me topo con la Helena que está más confiada que nunca. Teme el tall horari, pero ya me dice que por la demás va a llegar a Bagà sí o sí... un gran consuelo! Un beso, un abrazo, y Piernas y yo van al coche.

Vamos concretando las estrategias del día siguiente:
Yo erre que erre que 19h30 es un tiempazo y si puede ser 18h30 para acabar antes del 0:00 del domingo ya sería la hostia y él que nada de esto... 10 horas hasta Gósol, y 6÷6,5 horas más para acabar.. uff. Suerte de la crónica del David, que si no, me lo creo...


Voy enseguida al hotel en Berga, que aunque algo lejos de Bagà.... estaba a tope, todos Trailrunners.
Disfruto del Mundial en la tele, preparo la maleta, y a las 22:47 me engaño que ya es de noche y me meto en la cama... y a pesar de los nervios duermo como un niño hasta las 03:33 cuando me despierta el reloj... Bien!! Buena señal, más que nada para la vuelta en coche... la parte más peligrosa "de la cursa".

Abro la ventana al patio, y veo luces en todas las ventanas.. jolín..

A las 4:25 aparco en Bagà y a las 4:30 ya estoy en la plaça.
Espero 15 minutos para ver si encuentro a Piernas y Helena  (sin éxito), y me meto en el cajón (es decir, la plaza).

Son 45 minutos de espera pero es una sensación fantástica. Viendo los nervios de los compañeros desconocidos, la ilusión, los miedos...
y a falta de 20 minutos empieza el speaker a darnos ánimos y a presentar a los cracks y empieza a soñar el último mohicano. Lo he leído tantas veces que pensaba que no me iba a afectar pero es totalmente imposible que no se te erice el vello... piel de gallina y lágrimas de alegría... solamente por poder estar aquí, por ser uno de los elegidos hoy!

son las 05:29:50... 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1.. Vamos!!!!!!

Estoy tan alucinado que se me olvida de apretar el crono... y hasta 50 segundos más tarde no me doy cuenta.


Estoy muy adelantado, tengo unos 300 corredores delante, y 800 detrás... pero aun así en la primera esquina empiezan los tapones. Tras 300 metros veo un chico que me adelanta por la derecha a toda hostia y en el primer badén veo como sus piernas ya no son capaces de aguantar la velocidad horizontal de la cabeza y se cae en plancha sobre el asfalto. Un caída terrible con la cabeza incrustado en el asfalto, y yendo a 4'30" veo como se queda desplomado como un muerto... OJO, mucho OJO.

Vamos enfilándonos por unos caminos estrechos, en fila india, y oigo la gente quejándose....
yo por contra disfruto de los parones, que soy muy Diesel (cada vez más) y aprovecho para dar unas bocanadas de aire profundas y para bajar las pulsaciones que estaban a nivel taquicardia.

Un tramo por pista con posibilidades de ser adelantado y vuelto a hacer el último tramo de corriol hasta el primer refugio, el de Rebost. He perdido al menos 50÷100 posiciones y llego en la posición 416, 1h32.

Aún es de noche, y aún están llenos los Soft-Flasks de agua así que seguimos el camino al Niu de l'Àliga!

Voy muy, muy forzado siguiendo a la peña en fila india, obligándome a no dejar ningún hueco, que si me he puesto "tan" delante, la ética te obliga al menos a no hacer tapón a los demás...
Empieza a salir la luz de día y la primera alegría del día:

Un speaker espontáneo a media subida nos llama a todos por nuestro nombre, me anima en inglés cuando vea mi nombre anglosajón... hasta que se dé cuenta que soy yo: "Eeeh Holandés, saps qui sóc?".... Claro, es el Jordi, mi salvador de la TRAIL Bisaura XL del año pasado, el que me llevó desde la niebla del Belmunt hasta la meta. Qué subidón!!

15 Minutos más tarde, con el corazón a mil, me alegro de tener la excusa perfecta para dejar pasar a los que me persiguen y así coger algo de aire... qué vistas, por dios!!!

El Pedraforca que sobresale de un mar de niebla, con las primeras rayas de sol... hay algo más bonita en el mundo??
Quien habla de sufrimiento cuando estamos en el paraíso?

Naturaleza en estado puro



Intento mirar el LiveTrail para ver cuánto detrás se encuentra el amigo Piernas, pero no hay forma.
Los amigos Fondistes de Sant Feliu me desean suerte por el whatsapp, y mis amigos JB me dan ánimos y me informan cómo voy en la carrera. Posición 500 aprox... uff, quizás me haya relajado un poco demasiado haciendo fotos y disfrutando del paisaje??

Hago una última foto de la subida al Niu y sigo con la cursa... tenemos que mejorar la posición, y si puede ser, pues... sub 400.
Es difícil de expresar lo mucho que ayudan los ánimos virtuales cuando estás ahí arriba totalmente solo en una cursa tan larga y agotadora. Da media vida... aun cuando por falta de fuerza y cobertura tú te sientes incapaz de contestarles. Está claro que siendo un deporte totalmente individual, los medios virtuales lo transforman en un deporte de equipo.

Eternamente agradecido a todos los que me han hecho el seguimiento y los que me han animado de manera virtual. No es un grano de areno...es un castillo!!


Niu de l'Àliga, 3h04, un par de trozos de melón, lleno los bidones, y rápidamente hacia abajo.
Este mismo tramo de subida fue un calvario hace 3 meses en Cavalls del Vent, per ahora de bajada es un pim-pam. Sin darte cuente ya te encuentras en el Coll de Jou para iniciar las incómodas subidas y bajadas hasta les Penyes Altes. Pierdo al menos 15 posiciones, pero una vez arriba empieza el tramo maravilloso hacia el Coll de Moixerò, quizás la parte más estética de la cursa.


Recuerdo que aquí la ruta de Cavalls del Vent te lleva por una muy rápìda bajada por en medio del bosque, pero extrañamente la UP te hace correr largos kilómetros por pista. Bueno... no es tan vistoso, pero al menos aumentamos un poco la velocidad media. Van pasando los kilómetros, se hace largo, pero tras 2h20 llego por fin al refugio Serrat de les Esposes.
Y qué sorpresa... ahí está el Dabit Patán Blogmaldito para inmortalizar nuestro paso!!
Gran, gran foto, muchísimas gracias David!!


También me saluda Quico Peinado, que me sorprende ver por aquí. Resulta que acompaña a un amigo suyo que por pura casualidad llega al mismo tiempo allá. Me ayuda con el avituallamiento y me da ánimos para seguir al siguiente avituallamiento. Como siempre tengo la sensación de que no paran de adelantarme, pero veo por Whatsapp que he ganado 20 posiciones... (sin entenderlo, aunque probablemente mi punto fuerte son los "avituallamientos-express")

Un tramo corto y ya estamos en Cortals de la Ingla. No hay Control, pero sí un avituallamiento con muy buena gente que me reconoce de otras cursas y aprovecho para hacerles un pequeño homenaje.


Han pasado ya 6 horas 12 y empiezo a tener un poco de hambre, pero de momento nos tenemos que apañar con fruta, frutos secos, chuches y plum cake. No pasa nada. Ya queda menos para Gósol.

Salgo de nuevo, posición 491, y vamos al Coll de Pendís.
Voy delante de un grupito, sigo recto por la pista forestal cuando de repente mi Fenix 5X me avisa que estoy off course, fuera de cursa! Coño... qué suerte que me compré el nuevo reloj! Volvemos y vemos claramente el desvío, con un palo en medio del camino (parece mentira que ninguno de los 6 no lo ha podido ver...)

Unos minutos más tarde ya estamos en el Pendís, y qué sorpresa! Están allí el Danistal y la Belenka que me animan muchísimo.
Ahora un largo tramo hacia el oeste, Coll de la Moixa, Pas del Bou... han pasado ya 7 horas y media y siguen pasándome tanto chicos como chicas en todas las subidas. Voy bien, animado, pero es un poco frustrante ver que no puedo aguantar la rueda de nadie.

Por suerte, las vistas siguen preciosas, y tras 8h35 llego por fin al Prat d'Aguiló.




Aquí tengo algo de cobertura y veo que sigo en la posición 491... pero qué?!? Resulta que Piernas ya había pasado por el refugio 14 minutos antes!! Cachis... y he estado tan pendiente de él!!

Bueno, asumo mi derrota, y sigo decidido a hacer la subida al Pas dels Gosolans.
Empieza a hacer bastante calor, son las 4 de la tarde, pero no hay vuelta atrás.

Son unos 450 metros de desnivel positivo, bastante empinados, y me obligo a apretar al máximo, para que no me adelante más de un corredor por cada 50 metros de desnivel. Me pasa uno, otro, otro, y es entonces que me doy cuenta que mi manía de ir sin palos me está costando muchas posiciones.
Son muy, muy pocos los "puristas" que han salido sin ellos, y la diferencia de velocidad parece ser notable.. Manos en las rodillas, sufrir un poco más, y finalmente me adelantan tan solo 5 chicos.

Una foto rápida en la cima, pasado la cresta,


y ahora por fin una larga y muy cómoda bajada hacia Gósol. Empiezo a sentirme bien, el terreno es muy suave y da gusto alargar un poco la gambada tras tantos kilómetros de subida. Llevamos poco más de la mitad, unos 50 kms, pero ya hemos hecho dos tercios del desnivel positivo!!
Voy adelantando a varios corredores, y de repente veo una cara conocida. ¡Piernas!
Joder... no está en su mejor momento! Problemas estomacales le están pasando factura. Me quedo un rato con él, pero da la impresión que prefiere ir a un ritmo más lento... lástima!!
Me tranquiliza, diciendo que hoy sí acabará la UP. "Por lo poco que queda, unos 30 kilómetros desde Gósol", me dice (?)... yo no quiero fastidiar su fiesta, así que no le llevo la contraria y salgo corriendo.

Sigo bajando, adelantando de vez en cuando a algún corredor, y cuando llego a Gósol...SORPRESÓN! Es el Jordi Garriga de mi pueblo Sant Feliu que sin yo saberlo me ha seguido por la aplicación y me espera justo antes de entrar en el recinto del avituallamiento. Estaba buscando bolets por la mañana y dice que en breve va a comer (son las 16:30?!?). Voy hecho un guarro tras 58 kms y casi 11 horas de cursa, pero aun así me da un abrazo fuerte y me sigue hacia dentro del avituallamiento.
Ya solo tengo que sentarme, que él me sirve la comida, las bebidas, me hace fotos, vídeos y pide una foto conmigo porque dice que "vull una foto amb la élite". Cachondo!
No tengo palabras... mi mujer me quiere mucho, pero seguro que no me había tratado tan bien como el amigo Jordi. Impresionante!!
(A propósito, ¿había dicho ya que un 5 de Octubre hace 18 años 
me había casado?.. por suerte mi mujer es bastante despistada con esta fecha así que yo me hago el despistado también, jeje).


No obstante, estamos en plena cursa, así que 14 minutos después de entrar en el avituallamiento ya me despido de él y sigo mi cursa.


Me comentan los amigos por Whatsapp que he ido ganando posiciones (ahora voy en la posición  410) y me motiva a seguir avanzando. Además, tenía previsto tardar 11 horas para llegar a Gósol, media hora de descanso, y luego 8 horas más hasta Bagà, para llegar antes de la 1 de la noche.
Así que al salir de Gósol tras 11 horas y 3 minutos, tenía casi media hora de margen.

Habiendo salido de Gósol ya no hay duda de que vas a acabar la cursa y voy trotando en las zonas planas y los falsos llanos...  pero algo no va bien. Siempre he tenido un estómago de hierro -puedo comer butifarras en plena marcha- pero hoy no me encuentro bien. O el plato de macarrones no ha entrado muy bien, o es un corte de digestión... da la impresión de que es lo segundo. No pasa nada, pero tengo que bajar el ritmo para no vomitar.

No quiero parar, porque mi gran objetivo es llegar a Gresolet con luz de día, que sin duda es la bajada más chunga (de hecho la única bajada chunga) y si la pillo con sol bajaré con mucho más seguridad.

Así que me voy arrastrando hacia Estasen, acompañado por un grupillo de 5.. porque ahora ya nadie lleva un buen ritmo. No pierdo ni tiempo en llenar los bidones y voy directo a por la bajada. Bajo muy mal, siempre con miedo, pero ahora me encuentro cómodo bajando y tengo cierta expectación, oyendo un gran ruido que sale a varios kilómetros de aquí.
Voy pasando una decena de compañeros y cada vez se hace más fuerte el ruido.
Ya falta solamente un kilómetro y en un claro del bosque veo la gran fiesta que han montado en Gresolet.
Otro subidón. El Speaker nos anima uno por uno, alzo las manos y les aplaudo, y me pregunta cómo es posible que tenga tan buena cara tras 13 horas y 23 minutos de cursa. Lo dirá a todo el mundo, claro, pero recarga la moral.

Ahora viene una muy molesta subida al Coll de la Bauma, donde me doy cuenta que no vamos tan bien. Hasta 15 corredores me adelantan y no hay forma de impedirlo. Una vez arriba queda una larga bajada de 8 kilómetros y ya recupero las buenas sensaciones, pero me preocupan los 650 metros de desnivel positivos que vendrán después del avituallamiento de Vents.
Y de repente se me ilumina la bombilla!! Collons, pero si lleva 3 sobres de Recuperation y ni me había acordado de ellos. Por si acaso ya saco uno de los sobres de la mochila para que la pereza no me gane la partida y con él en la mano voy trotando hasta Vents.


Llevo 80 kilómetros, 15 horas y 13 minutos, posición 376, y veo mucha gente con muy malas caras, mucha gente sentada en sillas de plástico, y reconozco que el mal ajeno me hace crecer. Lleno el bidón con agua y el sobre de Recuperation, y dos minutos más tarde ya salgo a hacer la última larga subida.

El plan es fácil, un sorbo de Recuperation cada centenar de metros de desnivel, y un sorbo de agua los 50 metros para así alternando. Y bajo ningún concepto permitir que me pase más de un corredor cada 50 metros. Y empieza el milagro... No sé si es la poción mágica, el efecto placebo, o el placer de poder mojar los pies cada dos por tres pero me he transformado en otra persona. De repente me siento genial y en vez de ser adelantado, adelanto yo a una decena de companys. Lo que pensaba que iba a ser un calvario, resultaba ser puro disfrute, allí de noche, pasando por los Empedrats, el tramo más mágico de la UP. Cruzando el río por la derecha, por la izquierda, hasta los tobillos en el agua y sabiendo que la victoria será nuestra.

En 1h10 llego a St. Jordi (16h24) donde me comentan que tan solo nos quedan 15 minutos de subida.
No pierdo tiempo y salgo corriendo que ahora ya seguro que llegaré antes de las 12 de la noche.
Un par de kilómetros de bajada, un kilómetro de subida (los 15 minutos... largos) y son las 17 horas y 6 minutos. Me quedan 8 kilómetros y veo que aun podría bajar de las 18 horas. Ya sería la hostia!

Pero la bajada es demasiado pronunciada (un 15÷20%) por lo que no consigo bajar de 7'30"/km. 
(puede parecer una contradicción: con un 5% de inclinación puedes volar, pero con un 20%  sobre un camino de piedras vas realmente lento). 
Ahora ya ha acabado la parte más empinada, pero aun me quedan 6 kilómetros clavados y llevo 17 horas y 23 minutos. Imposible hacerlos en 36 minutos! 
Pero no queda más, hay que seguir corriendo, y cuando llego al asfalta me veo ir a 4'30". Vamos, todavía es posible... voy como un descerebrado corriendo, como si no hubiera un mañana, gritando a todos los que adelanto que "som-hi, encara podem baixar de les 18 hores, VAMOS!". 
Sigo corriendo por los corrioles, sigo corriendo en la última subida por asfalta, corro por las escaleras y tras muchos giros por fin la tan deseada alfombra verde... y el paso por el arco de Salomon.

Han valido la pena los 8 kilómetros de angustia, para acabar tras 17h59:07 en la posición 336!!

Me colocan la medalla y ya sé que lo soy. Finisher Utra Pirineu 2019.    


P.D. Es una gran cursa, un ambiente fenomenal y muy contento de haber vivido esta gran fiesta deportiva por dentro. Áun así, no creo que repita!
Falta la magia, la épica de una Ultra TRAIL Bisaura XL, O de la Trail o Ultra dels Bastions.
Puede ser porque la climatología fuera extremadamente benévola (y me alegro, porque no olvidaremos nunca a la Teresa)... pero no es lo mismo.
Ademas... es una Ultra muy, muy cara (148€), y prefiero el cariño de las cursas más pequeñas...
Pero no prometo nada!!



sábado, 7 de septiembre de 2019

Los 6 (7) tresmiles más orientales de los Pirineos (Pica d'Estats)


El sábado pasado decidí hacer realidad un plan que tenía en mente desde hacía bastantes años.
De hecho, había quedado casi en el olvido, pero algunas subidas este verano al Posets y el Perdiguero (zona de Benasque) me hacían pensar por qué no volver a subir a la cima de Cataluña.

Viendo otros blogs (que lo describen mucho mejor) parecía factible hacerlo, coronar todos los tresmiles de la zona "Pica d'Estats", los tresmiles más orientales de los Pirineos.
Con este objetivo me desperté el sábado a las 05:05 en el hotel Saloria de Alins. 
Un buen desayuno, una ducha, crema solar y a las 05:50 cogí el coche para efectuar los 5 kms asfaltados a Àreu y después 10 kms más por una pista forestal que me llevaba al inicio de la ruta, el parking de la Molinassa (1800m).
Había leído que habían arreglado esta pista, pero la verdad es que necesité 40' para pasar esta incómoda pista, frenado también por otros coches que también habían madrugado.

Llego a las 06:44 y a las 6:47, todavía oscuro, inicio la ruta de los Tresmiles.
Hace frío, unos 8÷9 grados, pero todo hace prever un día caluroso. La previsión era que por la tarde llovería, pero de momento no tiene pinta de hacerse realidad.

En 14 minutos llego, a ritmo ligero y ayudado por el frontal, al refugio de Vallfarrera (1940), todavía oscuro.


Justo antes del refugio, cogemos el camino hacia la derecha, que sube fuertemente hacia arriba, y poco a poco empieza a salir la luz. Con las piernas frescas es un tramo agradable, con varias bajadas intermedias, hasta llegar a una zona de cadenas que nos ayudan a bajar al barranco de Sotllo. 
Había subido a la Pica 3 veces entre los años 2001 y 2004, pero no recuerdo que habían cadenas. De cualquier forma, un punto extra de seguridad siempre va bien.  


La vista atrás deja ver los primeros rayos de sol sobre el Monteixo detrás de nosotros.

Tras unos 54 minutos llego al puente que cruza el barranco de Sotllo, y poco después a los Plans de Sotllo donde unos largos de madera nos facilitan el camino y así nos aseguran que vamos por buen camino. De hecho, no tiene pérdida. Además, aun habiendo madrugado, no paro de adelantar a decenas de excursionistas.




Poco después se llega al primer lago, l'Estany de Sotllo, que se deja a la derecha, y 20 minutos más tarde ya llego al Estany d'Estats, con una vista clara de los tresmiles que voy a subir, como también de la ruta clásica al Port de Sotllo por la tartera.
Ha pasado 1 hora 46 desde el coche, así que vamos bien de tiempo.



Aquí el 99% deja el lago a la derecha para subir por la Coma d'Estats, pero en mi caso lo dejo a la izquierda, para bordearlo hasta estar a la derecha donde ya se divisan los primeros hitos hacia la Cresta. El primer tramo es duro  pero no tiene pérdida y pronto llegamos a un primer collado con un precioso Estany Gelat, que aunque pequeño, deja ver el reflejo de las montañas del fondo.




Es aquí donde los hitos se pierden un poco entre tantas rocas, y cuesta seguirlos. El camino correcto se desvía a la izquierda, y yo cometo el gran error de seguir un 'aparente' camino recto hacia arriba. Es una ladera muy vertical y las piedras están muy sueltas, y cada 3 pasos me deslizo 2 hacia abajo. Voy subiendo unos 30 metros de desnivel y me doy cuenta que cada vez se vuelve más inestable. Está claro que esto no es el camino pero al girar hacia atrás veo que volver no es ninguna opción. No obstante, las piedras por debajo de mis piernas ya no aguantan más el peso y noto como me voy deslizando hacia abajo. Me freno sobre una piedra grande, y con la mano me agarro a una piedra fija pero muy lisa. El frágil equilibrio dura muy poco, y como en las malas películas... noto como la piedra grande se mueve por debajo de mis pies. Aguanto como puede con una mano, pero no tengo fuerza de aguantar mi peso y me voy para abajo. Bajo 5 metros sobre la piedra como si fuera un snowboard y con el corazón a 200 pulsaciones me paro en seco sobre otra piedra.
Definitivamente, bajar no es opción, y voy en Diagonal hacia la derecha para buscar las piedras más fijas. Son 10 minutos de ansiedad pero por fin llego a una zona de piedras fijadas a la montaña....


Veo que estoy a 50 metros la Cresta, pero no tengo ni idea dónde me encuentro. Veo claramente la Pica d'Estats, siguiendo la cresta, pero con numerosas bajadas y subidas... y sin saber si alguna de estas bajadas es un pared vertical! Aun así, voy a la cresta para tener una mejor vista del otro lado.
Llegado allí la cosa no mejora y noto como me tiemblan las piernas. Me temo que esta excursión no va a acabar bien, y la única cosa que me da algo de falsa seguridad es el casco. Nunca había temido tanto por mi vida como hoy. Un miedo que espero no pasar nunca más. Realmente terrible!!

Voy subiendo y bajando un par de tramos y de repente llego a una cima con 2 hitos muy grandes. Por fin hay una zona con cierta planitud, y cojo el mapa para ver donde estoy. El Garmin me asegura que estoy a 2966 metros y no puede ser otro pico que el Pic de Canalbona




Veo en el mapa que hay camino y me calmo un poco, aunque los centenares de metros de desnivel a ambos lados no me dejan del todo tranquilo. Por otro lado, veo como por debajo llegan dos parejas de chicos que sí han cogido el camino correcto. Quedan dos terribles bajadas y subidas para llegar por fin al Estanyet de la Conca Gelada y el port de Riufred. Llego justo delante del primer chico y me tengo que retener para no darle un abrazo. ¡Qué alegría verlo!

De todas formas, no me encuentro nada cómodo y menos haciendo la vista atrás, viendo todo el camino que he tenido que desgrimpar desde el Pic de Canalbona. En casa, lo primero que voy a hacer es comprarme el Fenix 5X con mapas en color para evitar que vuelva a equivocarme.


Bien... me giro de nuevo con la vista hacia la Pica y dirección al primer tresmil. Hay que subir y bajar primero un montículo de unos 30 metros de desnivel, por terreno seguro, y después empieza la subida corta al Pic Rodó de Canalbona de 3004 metros (3h52). No es gran cosa, un hito y poco más,   


Verdaguer, la Pica (en medio) y la punta Gabarró. 
así que empiezo enseguida con la divertida bajada que en 4 minutos me llevan al collado.

Vista atrás hacia el Pic Rodó de Canalbona
Ahora queda una muy incómoda subida hacia la Punta de Gabarró, donde inicialmente intentamos bordear por la izquierda este pico, para luego sí ir directo hacia la cima. Es tan incómodo por las muchas piedras sueltas que dificultan el progreso e incluso cuesta no deslizarse hacia atrás. Aquí el casco es casi una obligación, pues el chico que me siguió a unos 30 metros sólo por los pelos pudo esquivar una enorme piedra que rodó hacía abajo. Es muy difícil evitarlo. No obstante, en todo el día no vi a nadie más con casco....  En la parte superior es algo más fácil encontrar una zona con piedras ancladas a la montaña y así llegar al segundo tresmil del día. (21' desde el 1er 3000)

Espero un momento para que llegue el otro chico para así poder inmortalizar el momento en la cima, donde un vértice geodésico nos asegura que estamos en la punta de Gabarró de 3113 metros de altitud.
 




Queda una fácil bajada de unos 25 metros de altitud (la prominencia de este pico), y ya empieza la parte más aérea de toda la ruta. Como lo escribe Miguel Angulo en su libro de "1000 ascensiones" (libro V), un must para todos los amantes de la montaña:

La cresta oriental de la Pica es muy accidentada y presenta varios pasos poco difíciles pero bastante impresionantes. Se la ataca por una vira situada a la izquierda seguida de un pequeño diedro (3m, II superior vertical) y se pasa luego a la vertiente norte para escalar una serie de gradas en buena roca (II, expuesto).

La verdad que la roca es buena y estable, pero es una zona múúúy aéreo, y hace falta asegurar cada paso tanto los pies como las manos porque aquí el error es directamente letal.
Es como hacer una Via Ferrada sin línea de vida...


No obstante no tardo más de 15' para llegar al techo de Cataluña, la Pica d'Estats que con sus 3143 metros supera a todos los otro tresmiles de la zona. 
Aún no me he recuperado del miedo de hace una hora larga, y tan solo me hago unas fotos para seguir la ruta. Lo más bonito sin duda la vista hacia los estanys d'Estats i de Sotllo donde el azul del agua rompe la monotonía de las piedras y las rocas.




Hemos sido hoy tan solo 5 personas los que hemos querido coronar a todos los tresmiles, pero casi todos aprovechan la cercanía para subir también al Pic de Verdaguer, nuestro 4º tresmil (3133m).
Con una prominencia de tan solo 21 metros no tardamos más de 5÷7 minutos en llegar arriba.

También son muchos que aprovechan la tirada para subir al tresmil que está íntegramente en el país vecino, Francia, y que técnicamente no supone ningún esfuerzo.
Primero hay que bajar al Coll de Riufred (2980m) para luego subir en lazadas al Pic de Montcalm. En mi afán de subir a todos los tresmiles, antes del Coll me desvío unos 20 metros para subir al recién llegado tresmil, el "Cap de la Coma de Riufred" (3042m).  Es también el momento en que te das cuenta de lo absurdo que es este coleccionismo. Desde luego no vale para nada la pena hacer este desvío. No aporta absolutamente nada, pero bueno... tampoco no viene de 2 minutos...
Totalmente prescindible, eso sí.

El Montcalm, por el contrario, es quizás el único pico que sí es imprescindible, pues es el único de todos los 7 con una zona plana y cómoda para sentarse arriba. Es aquí donde puedes contemplar con tranquilidad todas las montañas de la zona y aprovechar el tiempo para disfrutar del bocadillo.

El Montcalm desde Verdaguer


Punta Gabarró, La Pica, Verdaguer y Sotllo desde Montcalm
Pero hoy no me pararía a disfrutar del bocadillo sentado. Aun con el miedo en las piernas quería llegar a casa, y lo más rápido posible. Aun quedaba el Sotllo, pero para llegar allí primero hay que bajar 300 metros al lado de un pequeño lago en el lado francés (2770m) para luego subir 120 pesados metros con las piernas ya muy cansadas hacia el Port de Sotllo (2894m). Es aquí por debajo del Port de Sotllo que siempre había visto grandes placas de nieve eterna, pero este año no había quedado más que una lengua muy pequeña.



Desde aquí (5h48) solamente faltaban los 180 metros de desnivel al Pic de Sotllo (3072m) y así coronar el séptimo y último tresmil. Más que una montaña es un montón de piedras, y en unos 30 minutos se puede subir sin demasiado riesgo. Desde la cima hay una excelente vista sobre toda la zona de la Pica, y es fácil trazar una línea sobre toda la cresta que hemos efectuado, como también el camino desde el Montcalm y, girando la vista hacia el sur, el camino de vuelta hacia los Estanys.
 




Lo mala es la ausencia de una plataforma cómoda para sentarse, y por tanto, después de hacer las fotos de rigor, no tardo nada en bajar de nuevo al Port de Sotllo. Una bajada tremendamente incómoda, donde hay que desgrimpar gran parte hacia atrás para no caerte de cabeza hacia abajo, y al final tardo más tiempo en la bajada que en la subida.

Faltan 50 metros para llegar el Port, y una cosa muy curiosa: Me he acercado a menos de 5 metros de 4 Isards y ni siquiera salen corriendo. Intento hacer el mínimo de ruido cogiendo la cámara, pero el velcro de la funda hace un ruido espantoso.
Aun así, los Isards ni se imutan y siguen mirando a los otros excursionistas a cierta distancia.


Ya solamente queda llegar al Port (6h55) y empezar la larga bajada al coche.
El primer tramo es una tartera más o menos cómoda que en algo más de media hora me lleva al Estany d'Estats, desde donde se puede contemplar la piedra rojiza del macizo de la Pica.




Un cuarto de hora más tarde se llega al Estany Sotllo, donde varios excursionistas hacen una siesta que luego les va a salir caro. Yo solamente quiero llegar al coche y acabar sano y salvo.
Nuevamente por los llanos de Sotllo, el puente sobre el río, y el incómodo tramo al refugio donde me cruzo con varios excursionistas que sin duda montarán la tienda en l'Estany d'Estats. Pobrecitos...

Yo no paro y es justo en el refugio cuando escucho los primeros truenos.
Todavía hace un sol espléndido, y no tiene pinta de cambiar. No obstante, sigo mi ruta al coche y tras 9 horas y 8 minutos por fin llego a mi SEAT y lleno de alegría le doy un beso en el cristal.
Literalmente con los labios contra el cristal siento como me mojan la cara las primeras gotas!

Me meto rápidamente en el coche y 5 minutos más tarde empieza a llover a saco, durante media hora.
Una suerte sin precedentes que muchos otros desde luego no han tenido hoy.

Teniendo en cuenta que me he perdido aproximadamente una hora, la ruta entera se podría hacer en unas 8 horas. En ningún momento he corrido ni trotado, pero por otro lado, este tiempo es prácticamente el tiempo neto, a buen ritmo, porque hasta el bocadillo me lo he comido caminando.

Una ruta recomendable, únicamente para los que no tienen vértigo (¡y llevar casco!) y seguir en todo momento los hitos para no pasar el mal rato que he pasado yo.